Petrolera

Yukos se hunde en Bolsa ante el posible paro de la producción

El embargo judicial de las cuentas corrientes de Yukos y la posibilidad e que la compañía tenga que suspender sus actividades la próxima semana provocaron ayer el desplome de la compañía en el mercado. Las acciones de la petrolera retrocedieron un 17% en la Bolsa de Moscú.

El Gobierno presidido por Vladimir Putin reclama a la compañía 2.800 millones de euros por una deuda fiscal relativa al año 2000 y una cifra igual por otra factura de 2001. Los tribunales han respaldado al Ejecutivo para que ejecute la exigencia inmediata del cobro referido a 2000. El jueves, funcionarios judiciales notificaron a Yukos que cuenta con cinco días para hacer frente al pago de 2.800 millones.

El Kremlin, además, ha conseguido un orden para congelar las cuentas bancarias de la compañía, lo que podría 'suspender operaciones de la empresa' la próxima semana. Según explicó ayer Viktor Gerashchenko, presidente del grupo, las cuentas congeladas reciben los pagos por las ventas de petróleo y también son utilizada para los pagos.

Standard & Poor's recortó ayer un nivel la calificación financiera de la compañía, hasta CCC, una valoración que implica alta probabilidad de suspender pagos . La agencia internacional considera que 'la generación de liquidez en un entorno favorable del sector petrolero no es suficiente para afrontar el pago de la deuda fiscal'.

'El Gobierno no está llevando a la quiebra' dijo Bruce Misamore, director financiero de la empresa. 'Es todo político: financieramente, acabamos de tener el mejor mes de nuestra historia' declaró.