IPC

La escalada del petróleo dispara la inflación al 3,4% en mayo

No se conocía un subida tan brusca del IPC desde principios de 1992, cuando la inflación creció medio punto en enero y otras ocho décimas en febrero, alcanzando el 6,8%. Según los analistas los precios ya iniciaron en abril una senda ascendente que tendrá continuidad al menos hasta junio, como resultado del incremento del componente energético. La tasa de variación interanual de la inflación subyacente, que no tiene en cuenta los alimentos ni la energía, aumentó tres décimas y alcanza el 2,7%. Por primera vez desde junio de 2001 la subyacente se sitúa siete décimas por debajo de la tasa del índice general.

El dato publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística no coge a nadie por sorpresa, ya que confirma el indicador adelantado del IPC de mayo que el INE publicara hace unas semanas y que arrojó también un incremento de siete décimas. La magnitud de la subida de la inflación era previsible dada la combinación del aumento de los precios de los carburantes en mayo y su fuerte caída en el mismo mes del año pasado, tras la invasión de Irak. Según los expertos, esta desfavorable conjunción de acontecimientos se producirá de nuevo en junio, lo que favorecerá nuevos aumentos de precios. Las Cámaras de Comercio han asegurado hoy que prevén el mantenimiento en más de 30 dólares del barril en los próximos meses, lo que consolidará un tasa de inflación "elevada" y un mayor diferencial con la media de la zona euro.

Suben transporte, vivienda y alimentos

El componente energético ha hecho que otras partidas de la cesta del IPC se disparen en este mes. El grupo más inflacionista, de hecho, ha sido el del transporte, cuya tasa anual aumenta casi tres puntos, pasando del 2,7% del mes de abril al 5,5% en mayo, como consecuencia de la fuerte subida de los precios de los carburantes frente a la disminución que registraron en mayo del año pasado. Con este aumento, la tasadel grupo Transporte en doce meses se sitúa en su mayor nivel desde diciembre de 2000.

El INE destaca también los efectos de los combustibles sobre la evolución de la tasa anual del grupo de la vivienda, que ha aumentado seis décimas, del 2,8% en el mes de abril al 3,4% en mayo, debido principalmente al comportamiento de los precios del gasóleo para calefacción.

En mayo los alimentos siguieron subiendo. Su tasa anual aumentó una décima hasta el 4,7%, la más alta desde enero de 2003. Otra partida claramente inflacionista ha sido la de Bebidas alcohólicas y tabaco, con una tasa que se incrementa más de cuatro puntos, situándose en el 5,4%, debido a la subida de precios del tabaco registrada en el mes de mayo. Hoteles, cafés y restaurantes mantiene su tasa anual en el 4%, con lo que continúa estable en torno a este nivel por noveno mes consecutivo.