Coyuntura

El aumento de la factura energética dispara el IPC al 3,4% en mayo

Tal y como temían los expertos, la fuerte revalorización que acumula el petróleo desde hace varias semanas disparó la inflación siete décimas en España en mayo al pasar del 2,7% al 3,4%. El resto de Europa no fue ajena a este fenómeno y también vio cómo el IPC repuntaba cinco décimas, al 2,5%, nivel desconocido desde marzo de 2002, según las cifras preliminares publicadas ayer por Eurostat.

La fuerte subida del componente energético del IPC ha tenido una nueva consecuencia desfavorable sobre el crecimiento de los precios este mes de mayo, según las estimaciones elaboradas por el Servicio de Estudios de Caixa Catalunya.

Los productos energéticos (que protagonizaron un incremento interanual del 4,5% en mayo, frente al 1,4% de abril y al -2,5% de marzo) y, en particular, los carburantes (5,7% desde el 1,5% de abril y el -3,8% de marzo) explican el grueso de la modificación alcista en el IPC, que, sin embargo, no esperaban tan elevada, según fuentes de la mencionada entidad financiera.

En el caso de los alimentos, la moderación en el ritmo de avance de los precios de los no elaborados contribuyó en mayo a moderar las tensiones inflacionistas (avance del 6,1%, frente al 6,8% de abril), una aportación compartida por los precios de los bienes industriales, que han registrado una suave caída como resultado de la intensa competencia. En el ámbito de los servicios, excluidos los alquileres, los precios han acelerado su ritmo de crecimiento, desde el 3,7% de abril hasta el 4,2% previsto para mayo, sostiene el Servicio de Estudios de Caixa de Catalunya.

El Banco Central Europeo advierte que los altos costes energéticos pueden castigar la inflación y la recuperación de la economía

Según explica el Instituto Nacional de Estadística (INE), el indicador adelantado, que comenzó a elaborarse el pasado mes de abril, se calcula utilizando la misma metodología que la empleada para el IPC armonizado. La diferencia radica en que en el adelantado se utilizan diversos métodos de modelización estadística para estimar aquella información de la que aún no se dispone en el momento de la publicación.

El INE elabora este indicador con el objetivo de incorporarlo al cálculo del dato adelantado de la inflación armonizada de la Unión Monetaria que da a conocer Eurostat. Esta iniciativa forma parte de la política de la oficina europea de estadísticas y del Banco Central Europeo (BCE) de ofrecer datos equiparables en tiempo y calidad con los producidos por Estados Unidos.

Por su parte, la Comisión Europea señaló que, por el momento, no modificará sus perspectivas de inflación para el segundo semestre del año. En su opinión, el encarecimiento se debe 'probablemente al aumento del coste del crudo, situación que se combina con el hecho de que justo hace un año la tendencia era la contraria', indicó un portavoz de la Comisión.

Las mismas fuentes insistieron en que no se deben sacar conclusiones por las cifras de un solo mes y añadió que las previsiones actuales son correctas. Funcionarios del BCE advirtieron sobre el riesgo de que los altos precios del petróleo impulsen la inflación en la zona euro, aunque aclararon que la recuperación de la actividad parece confirmarse.

Este abultado incremento del IPC en la Unión Monetaria coincide además con la publicación la pasada semana del dato en Alemania, del 2,1%, lo que llevó a los analistas a revisar al alza sus estimaciones de inflación para todo el área desde el 2,3% inicial al 2,4%.

Se desacelera la masa monetaria

El crecimiento de la masa monetaria en circulación (M3) en la eurozona bajó hasta el 5,6% en abril, frente al 6,3% del mes anterior, según informó ayer el Banco Central Europeo (BCE).

En el trimestre de febrero a abril, este valor se redujo hasta el 6,1%, frente al 6,4% del trimestre comprendido entre enero y marzo.

La entidad europea añadió que el volumen de créditos al sector privado creció hasta el 5,6%, frente al 5,5% de marzo.

Los expertos ya contaban con una desaceleración del crecimiento de la masa monetaria en abril debido, principalmente, a un efecto de base. La bajada ha sido, sin embargo, inferior a lo que preveían los analistas, que esperaban un retroceso hasta el 5,4%.

El agregado M3 sirve al BCE de guía para adelantar el comportamiento de la inflación en el área y pese a su descenso el pasado mes, persisten las preocupaciones sobre un aumento de las tensiones inflacionistas por la subida del precio del crudo.