Reestructuración

El plan de rescate de Alstom pactado con Bruselas provocará 8.500 despidos

Buenas y malas noticias para Alstom. El comisario europeo de la Competencia, Mario Monti, anunció hoy que Francia ha aceptado formalmente las condiciones impuestas por Bruselas para aplicar un plan de rescate financiero del grupo galo. æpermil;ste implicará 8.500 despidos en todo el mundo y obligará a una reducción del 10% de la dimensión del grupo, cuyas cuentas anuales han sido por lo demás peores de lo previsto. El gigante industrial, que deberá ceder su planta de locomotoras en Valencia, perdió 1.836 millones en su último ejercicio fiscal.

Monti compareció ante la prensa para anunciar el acuerdo, tras recibir una carta del ministro francés de Economía, Nicolás Sarkozy, en la que éste "suscribe formalmente" los compromisos exigidos. El comisario explicó los términos del acuerdo y anunció que, sobre esa base, propondrá al Colegio una decisión positiva para la aprobación de las ayudas previstas, valoradas en torno a 1.500 millones de euros. Esta inyección convertirá al Estado en su accionista, que contaría con una participación estimada entre el 18,5% y el 31,5%.

"Esperamos que el Estado sea accionista en la fase de recuperación" que se prolongará en los próximos ejercicios, explicó el presidente de Alstom durante la presentación de los resultados anuales de la compañía, Patrick Kron. Como contraprestación a la subvención pública, su grupo se ha comprometido a vender activos en los dos próximos años por valor de unos 1.500 millones de euros, la décima parte de su facturación anual.

Eso incluirá las actividades de locomotoras de transporte de mercancías de Valencia, en España, las de transporte en Australia y Nueva Zelanda y ciertas calderas industriales, así como otros negocios pendientes de identificar. Esta reducción se añade a la del 20% del plan de restructuración que está en marcha en la actualidad y que supondrá 8.500 puestos de trabajo menos. La mitad de ellas, explicó el presidente del grupo, Patrick Kron, ya abandonaron el grupo el pasado 31 de marzo.

Se incrementan las pérdidas

En cuanto a sus cuentas anuales, la compañía atribuyó el incremento de sus pérdidas a la "debilidad" del resultado operativo, que en el ejercicio fue de 300 millones de euros. Un año antes resultó ser negativo, 500 millones en rojo. El resultado operativo se vio afectado por la caída del 22% de la facturación hasta 16.688 millones de euros, aunque la compañía precisó que en una base comparable -en particular descontando el efecto de las cesiones- la caída fue del 10%.

En cuanto a los encargos recibidos entre marzo de 2003 y el mismo mes de este año, cayeron un 14% en términos absolutos hasta 19.123 millones de euros, aunque en términos comparables progresaron un 1%, lo que se desglosa en un bajón del 23% en el primer semestre y un ascenso del 34% en el segundo, destacó Alstom. La sociedad francesa contaba el 31 de marzo con una cartera de pedidos de 25.400 millones de euros, lo que incluía contratos recientes como el conseguido para la instalación de tres turbinas de gas GT26 en España, y en conjunto representaba 18 meses de cifra de negocios.

La deuda de la compañía era a final del ejercicio de 3.000 millones comparados con los 4.918 millones de un año antes, debido sobre todo a un aumento de capital de 300 millones, a cuenta del Estado francés, y a la venta de activos.