Cumbre

El G-7 busca mecanismos para enfrentarse a la subida de tipos

Los ministros de Finanzas de los siete países más ricos del mundo (G-7) cambiarán su preocupación por la volatilidad de las divisas y el precio del dólar de hace unos meses por cómo amortiguar los efectos sobre la actividad de las inevitables subidas de tipos.

Los países más ricos de la tierra se reúnen este fin de semana en Washington tras hacerse oficial que la economía del mundo está en fase de crecimiento según las proyecciones de los economistas del FMI.

Una vez se ha salido de una suave recesión, se espera que los ministros de Finanzas de EE UU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Canadá, hablen de cómo enfrentar esta nueva etapa en la que se esperan subidas graduales de tipos e inflación contenida. Las únicas presiones inflacionistas que se esperan pueden estar derivadas de la subida del precio del petróleo, una cuestión que no estaba oficialmente en la agenda del G-7, según dijo el jueves el subsecretario del tesoro para asuntos internacionales, John Taylor, 'pero que no sería una sorpresa que apareciera'. Taylor concedió que el precio del crudo es alto 'aunque no lo veo como una amenaza al crecimiento'.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, aseguraba en una entrevista a Financial Times que la subida de precios 'era muy poco bienvenida tanto por las implicaciones para el petróleo como para el crecimiento'.

En esta reunión, la expectativa es que pierdan peso las llamadas a frenar 'el exceso de volatilidad en el mercado de divisas', una de las preocupaciones más enfatizadas en encuentros previos en Florida o Dubai el pasado septiembre. Con las tasas de cambio más estabilizadas, el propio secretario del Tesoro, John Snow, aseguraba el jueves que esperaba que se repitiera la recomendación hecha en la anterior reunión pidiendo 'más flexibilidad ' en tasas de cambio, un mensaje que se interpretó dirigido a los países asiáticos, especialmente Japón y China.

Snow quiso dar más importancia al hecho de que el mundo crezca desequilibradamente y que Europa siga mostrándose lenta en su aportación a este avance. Snow ha recordado en varias intervenciones públicas que el mundo necesita 'una base de crecimiento más amplia y menos dependiente de un solo motor' en referencia a EE UU. En este sentido, el titular del Tesoro se mostró muy satisfecho con la rápida recuperación mostrada por Japón. Desde EE UU se considera, y de nuevo el FMI lo avala, que el BCE debe recortar tipos para animar la renuente demanda interna europea. Trichet asegura que 'las opciones están abiertas'.

La pobreza cede, pero lo hace desigualmente

La estadística es optimista. El Banco Mundial asegura que la proporción de personas que viven en situación de extrema pobreza (con menos de un dólar al día) en los países en desarrollo se redujo a casi la mitad entre 1981 y 2001, es decir que pasa del 40% del total de la población mundial entonces al 20%.

El crecimiento en China e India 'ha liberado a más de 500 millones de personas de la pobreza en estas regiones', asegura el Banco Mundial que especifica sin embargo que la proporción de los pobres ha aumentado o disminuido solo ligeramente en África, América Latina, Europa oriental y Asia Central'. El Banco sugiere que los países ricos dejen de subvencionar su agricultura, de la que dependen el 70% de pobres del mundo.