Correo electrónico

El 'spam' viola las reglas de la competencia, según el Supremo alemán

El envío de correo electrónico no deseado de carácter publicitario o spam atenta contra las buenas prácticas comerciales y viola las reglas de la competencia, según dictaminó ayer en una sentencia el Tribunal Supremo Federal (BGH) en Alemania. El tribunal dio así la razón a un proveedor que se había querellado contra otro por el envío sistemático de ese tipo de mensajes.

Para poder seguir mandando los mensajes, la empresa responsable de los envíos tendría que demostrar ahora que el destinatario dio su consentimiento para recibirlos. Con el envío de mensajes no deseados "surge una molestia para el destinatario que éste no tiene por qué aceptar", señala el BGH.

Los jueces argumentaron que en el caso de este tipo de publicidad, al ser rápida y barata, hay que contar con un "efecto de imitación" que conduciría a la proliferación incontrolada de mensajes no deseados, y eso supondría una molestia inaceptable para los afectados. Los costes y el esfuerzo que supone borrar esos mensajes son pequeños, pero "ese juicio es muy diferente en el caso de un número muy alto de mensajes no deseados", añade la sentencia.

El BGH no ha dictado ninguna sentencia sobre este asunto en respuesta a una demanda presentada por un consumidor normal, porque se refiere al derecho de competencia. En todo caso, un consumidor debe encaminar su demanda a través de asociaciones de consumidores o de defensa de la competencia.