Joseph Stiglitz

'Greenspan es un actor político; no un oráculo'

Presidió el Consejo de Asesores Económicos de Bill Clinton, y fue vicepresidente y economista jefe del Banco Mundial, Stiglitz fue galardonado con el Nobel de Economía en 2001.

Joseph Stiglitz, de 61 años, no tiene que decir que está ocupado. Lo dice el hecho de que va contestando llamadas pendientes desde el teléfono de su secretaria antes de poder entrar a su despacho de la Universidad de Columbia. Cuando por fin lo consigue, sigue al teléfono. El autor de La Globalización y sus descontentos y The Roaring Nineties, sigue con interés la situación de Irak. Cree que, en parte, los problemas se han planteado por el 'insuficiente conocimiento previo sobre los conflictos que latían en el país' y la 'mala gestión' de lo que llama, como muy pocos estadounidenses lo hacen, 'ocupación'. Stiglitz es muy crítico con la administración de George Bush, pero también con el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, a quien conoce de cerca tras pasar desde 1993 hasta 1997 por la Casa Blanca como asesor de Bill Clinton.

Pregunta. ¿Ha lugar al optimismo tras saber que se crearon 300.000 nuevos empleos en marzo pese a que la calidad de ese empleo no sea la mejor?

Respuesta. Si no se afronta la cuestión de la calidad del empleo, creo que la cantidad no es suficiente. Además, 300.000 es una cifra que no va tan lejos como para reducir ostensiblemente la pérdida de empleos de los últimos tres años. Aún tenemos dos millones de trabajos menos cuando deberíamos tener cuatro millones más y la calidad del nuevo empleo es un problema. Mi mayor preocupación es que en los últimos tres años ha habido un pequeño crecimiento y de forma insostenible. Tenemos un gran déficit fiscal, un gran déficit comercial y los hogares, que sostienen la recuperación, lo han hecho con una enorme deuda, incrementando sus hipotecas. Si los tipos de interés crecen, esa deuda familiar se convertirá en un gran lastre.

'Si los tipos de interés crecen, esa deuda de las familias se convertirá en un gran lastre'

P. Pero el presidente de la Reserva, Alan Greenspan, dice que no le preocupa la deuda...

R. Uno tiene que entender que Greenspan es un actor político en estas elecciones. Lo dejó claro en mayo de 2001 manteniendo una serie de posiciones que han sido básicamente un apoyo de la agenda republicana. Cuando dijo que estaba a favor de los recortes fiscales porque podíamos permitírnoslos dijo también que no entrañarían problemas con la viabilidad de la seguridad social. Ahora dice que hay que recortar la seguridad social, pero no subir los impuestos. Eso es una agenda política, no económica. Greenspan no debe ser visto como un oráculo, es un actor en campaña. Desde mi punto de vista, ha dicho lo que los republicanos esperaban que dijera. El hecho es que EE UU toma prestados casi 2.000 millones al día y que los hogares cada vez tienen más deuda. Si los tipos suben significativamente, habrá un problema. No sabemos cuán rápido subirán y él tratará de hacer lo posible por mantenerlos bajos. Pero hay fuerzas económicas que los empujarán hacia arriba.

P. EE UU vive con un prolongado y fuerte estímulo. ¿Es eso lo que le preocupa respecto a la sostenibilidad?

R. No es una situación normal, pero el Gobierno tenía una aspiración legítima. Lo que esperaban es que se produjera lo que llamamos un estímulo que encendiera el motor. Si la economía empieza a crecer, la inversión crecerá y si esto ocurre no necesitamos estímulo.

P. Pero George Bush quiere hacer permanentes los recortes fiscales.

R. Hay una teoría que aboga por este empujón para el encendido del motor de la economía. El problema es que el conjunto de acciones tomadas en los últimos tres años por la administración Bush y (enfatiza con la voz) la Reserva Federal, han creado algunos problemas fundamentales que hacen que este encendido del motor sea más difícil.

P. Mientras tanto crece la preocupación por el déficit...

R. Cuando los déficit se usan para financiar inversiones pueden sentar las bases del crecimiento a largo plazo. El problema con éstos déficit es que financian los recortes fiscales de los muy ricos y se han complicado más con los gastos militares. Ninguno de estos dos conceptos son las bases del crecimiento a largo plazo. Lo que deberíamos hacer es invertir en educación, en tecnología, en lo que proporciona las bases del crecimiento a largo plazo. Estos déficit en vez de ser la inversión real que puede fortalecer la economía son los que van a llevarnos a un recorte de estas inversiones reales. En este sentido, también baso aquí mis preocupaciones en cuanto a la sostenibilidad de la recuperación.

P. ¿Cree que otro presidente puede reconducir la situación que expone?

R. Quien sea elegido hereda muchos problemas. Bush ha gestionado realmente mal la economía. Espero que Kerry el futuro candidato demócrata, pueda adoptar estrategias que nos saquen de estos problemas, como quitar las recortes fiscales a los ricos, reducir los impuestos a los pobres y la clase media y estimular fiscalmente las inversiones. Si se hace bien, nuestro déficit se reducirá, la economía estará más estimulada y aumentará la inversión.

rodrigo rato y el fmi La experiencia política es una ventaja

PUsted ha sido muy crítico con el FMI, pero puesto que hay abierto un proceso para buscar nuevo director. ¿Qué le parece Rodrigo Rato?

R(Se ríe. Tarda en contestar). No sé cuáles son sus opiniones en lo que se refiere a los grandes problemas económicos que afronta el sistema financiero global y las naciones en desarrollo en particular, creo que hay ventajas de que se tenga al frente del FMI a alguien con experiencia política porque uno de los problemas con el FMI en el pasado es que han sido políticamente sordos. Hay gente que no tiene experiencia sobre las dificultades que entrañan los procesos políticos y pretenden que algunos países reformen su sistema de seguridad social en 30 días, por ejemplo. Creo que la experiencia en el proceso político es un activo y puesto que todos los problemas del FMI se producen en países en vías de desarrollo, sería una ventaja la experiencia en estos países.

P¿Cree que habría que revisar el acuerdo no escrito que instaura a un americano en el Banco Mundial y a un europeo en el FMI?

RSí. Creo que lo más preocupante es que estamos repitiendo lo que pasó hace tres años y que falta transparencia. Esto es una institución pública internacional, se debe buscar al mejor, independientemente de su género, religión o nacionalidad. Esto sólo puede recordar la era colonial y mucha gente en el mundo está resentida con ella. En buena parte, culpo a EE UU porque deberíamos mostrar liderazgo y abandonar la presidencia del BM. Los europeos también deben abandonar el liderazgo del FMI. Hay que buscar abiertamente al más cualificado, según unos requisitos y méritos.