Transporte

Renfe frena la firma de los contratos de compra de 151 trenes AVE

La tensión preside los últimos días de la gestión de Corsini en Renfe. Directivos de la operadora se niegan a firmar los contratos de la compra de 151 trenes AVE adjudicados hace un mes por 2.301 millones, hasta que llegue el nuevo presidente. Las presiones de Fomento obligaron la semana pasada a lanzar una nueva licitación de 80 trenes de cercanías.

Altos directivos de Renfe se niegan a firmar los contratos multimillonarios de compra de 151 trenes de altas prestaciones destinados a las futuras líneas del AVE. Los pedidos correspondientes fueron aprobados por el consejo de administración de la operadora ferroviaria en las reuniones celebradas los pasados 24 de febrero y 3 de marzo por un importe de 2.301 millones.

Los adjudicatarios de los contratos que se han frenado son la totalidad de los grandes fabricantes de material rodante que tienen presencia en España, aunque no todos están afectados en igual cuantía. El grupo formado por Talgo y Bombardier fue el más beneficiado por las últimas decisiones del Gobierno del PP y ahora es quien se muestra más inquieto, ya que el importe del trabajo que se le adjudicó asciende a 1.114 millones. Alstom y CAF deben firmar contratos por 930 millones y Siemens por 214.

La situación creada, según fuentes cercanas a Renfe, es tan atípica como tensa. El acto de adjudicación de los pedidos de material formalizados por el consejo de administración de la empresa hace apenas dos meses, posee fuerza legal.

Sin embargo, los responsables de transportes del futuro gobierno del PSOE ya han mostrado su disconformidad con el momento, la cuantía y la distribución de los macro pedidos de trenes para las líneas AVE que ha realizado Renfe en los últimos meses. Los socialistas creen que a las líneas para las que se compra el material, Lleida-Barcelona, Madrid-Valladolid, La Sagra-Toledo y Córdoba-Málaga, les queda mucho tiempo para que puedan entrar en servicio.

Las fuentes citadas aseguran que la dirección de Renfe ha recibido importantes presiones, especialmente desde Fomento, durante los últimos días para que se firmen los contratos de los pedidos ya adjudicados antes de que se produzca el relevo en la dirección. Según estas mismas versiones, altos directivos de la compañía se han negado a estampar su rúbrica en los contratos hasta que llegue la nueva dirección. Fuentes oficiales de la compañía han considerado 'normal' el retraso en la firma de unos contratos 'que exigen negociaciones de última hora'.

Las presiones de Fomento forzaron igualmente la semana pasada a que la compañía realizara, el pasado miércoles santo, la convocatoria formal de un nuevo concurso para comprar 80 trenes de cercanías de nueva generación del tipo 'Civia' por un importe que puede alcanzar los 300 millones. Fuentes del PSOE creen que se trata de una nueva iniciativa para condicionar a la nueva dirección, pero fuentes oficiales de Renfe dicen que se trata de iniciar un proceso que no es vinculante y que consiste en una primera fase en recabar solicitudes de participación.

Organigrama

Los nombramientos del nuevo Gobierno para dirigir las empresas ferroviarias serán provisionales.

La entrada en vigor de la Ley Ferroviaria, sea reformada o no, impondrá modificaciones, sobre todo si se opta por una estructura de holding.

Teófilo Serrano será el nuevo presidente

Teófilo Serrano, en este momento director gerente del Ente Público de Gestión de Ferrocarriles Andaluces, organismo dependiente de la Junta de Andalucía, será el nuevo presidente de Renfe, el mayor operador público español de servicios de tren. Sustituirá a Miguel Corsini que ha sido el primer ejecutivo de la compañía durante toda la etapa de gobiernos del Partido Popular.

Serrano cuenta con el apoyo de la futura ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, quien hasta la fecha ha sido consejera de Hacienda en el Ejecutivo que preside Manuel Chaves. También tiene el respaldo de Alfredo Pérez Rubalcaba, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso.

Nacido en Tudela (Navarra) en 1950, Teófilo Serrano es ingeniero de Caminos y funcionario público. Comenzó su actividad pública como colaborador de Joaquín Almunia en los Gobiernos de Felipe González. Después ocupó puestos de dirección en la Federación Socialista Madrileña, donde llegó a ser secretario general en medio de los enfrentamientos entre guerristas y renovadores. En este periodo fue también diputado en la Asamblea de Madrid.