Automoción

La plantilla de Seat convoca un día de huelga, pero sigue negociando el convenio

La dirección de Seat y los sindicatos mantienen el diálogo para negociar el convenio, a pesar de la petición de un mayor grado de flexibilidad por parte de la empresa para evitar un excedente de 600 trabajadores, y de la convocatoria de una jornada de huelga para el viernes 16 de abril. Ambas partes se han emplazado para una próxima reunión el día 14.

El vicepresidente de recursos humanos de Seat, Enrique Paredes, explicó ayer en rueda de prensa que 'no estamos pensando en un ajuste ni en un expediente, sólo pretendemos alcanzar un acuerdo sobre las 600 personas de excedente que tenemos ahora con la actual producción'. La negociación del convenio se ha encallado en la gestión de la denominada bolsa de horas, la fórmula firmada el año pasado para evitar un excedente mayor de 1.000 personas cuando se dejó de fabricar la furgoneta Inca.

La empresa se comprometió a pagar la nómina entera de los empleados, que dejaban de trabajar unos días en función de la demanda. Paredes afirmó que la plantilla de 8.000 personas de la planta de Martorell (Barcelona) 'debe a la compañía' un total de 14 días por empleado. El pacto acababa cuando el empleado devuelve estos días, sin ningún coste adicional para Seat.

El punto de desencuentro, para el nuevo convenio es que los sindicatos han pedido que los días que se generen este año tengan una paga adicional del 80% los siete días de la semana, la misma que cuando deben trabajar un sábado. La empresa, lejos de reconocer esta petición, pretende que la paga de los sábados se reduzca a la mitad, hasta el 40%. Paredes insistió en señalar que se trataba de 'diferencias de dinero', que 'seguro que se podrán subsanar'. Para el directivo, 'hemos conseguido reducir el excedente de plantilla de 1.100 personas a 600 en un año con el esfuerzo de todos, situación que mejorará en los próximos meses con el lanzamiento del modelo Altea'.

Sin embargo, la compañía no avanzó su previsión de empleo para este año, porque ha previsto abandonar la producción de la gama Arosa, de la que fabrica 13.000 unidades. Paredes repasó los 'éxitos' de la negociación colectiva en materia de flexibilidad, que ha mejorado un 30%.