Índice de Actividad Internacional

Expectativas de desaceleración económica en EE UU en el segundo semestre

Los analistas ven aún riesgos de debilidad en la economía estadounidense, aunque la cifra de creación de empleo de marzo indica una reactivación del mercado de trabajo

En Estados Unidos los indicadores publicados recientemente ponen de manifiesto que la economía se mantiene fuerte. Por el lado de la oferta, se aceleran los indicadores de industria a la vez que se mantiene el dinamismo del sector constructor. Por el lado de la demanda, los indicadores de ventas se expanden a tasas elevadas y continúan los indicios de mejora de la inversión empresarial.

En este contexto, las previsiones a corto plazo son muy optimistas. De cara al segundo semestre, sin embargo, se observan ciertos indicios de desaceleración. Por el lado de la oferta, preocupa sobre todo la debilidad del mercado de trabajo, aunque la cifra de creación de empleo de marzo hecha pública el pasado viernes (308.000 puestos de trabajo, el triple de lo previsto por los economistas) abre perspectivas de fortalecimiento.

La crisis de 2001 ha tenido un coste muy alto en términos de empleo. Entre enero de 2001 y agosto de 2003 se han destruido más de dos millones y medio de empleos y la tasa de paro se ha elevado dos puntos, situándose en el 6,2% de la población activa en julio de 2003. Aunque la economía viene creciendo de forma sostenida en los últimos nueve trimestres, no ha sido capaz de generar empleo neto hasta finales de 2003. Entre septiembre y diciembre de 2003 el empleo aumentó en más de 246.000 personas. En febrero, sin embargo, el mercado de trabajo volvió a ofrecer señales de debilidad con una cifra de crecimiento de 46.000 empleos. La tendencia en la industria fue negativa, con un descenso de 3.000 personas. También cayó el empleo en la construcción (-24.000 empleos) y aumentó en los servicios, aunque de forma reducida.

La lenta recuperación del empleo durante los últimos meses constituye una de las principales amenazas para la sostenibilidad del consumo de las familias y del PIB en su conjunto, aunque el espectacular dato de los más de 300.000 puestos creados en marzo apunta a un cambio de tendencia. También en la industria, la mayoría de los indicadores se están acelerando.

No obstante, el índice ISM (que adelanta el comportamiento del IPI) muestra indicios de desaceleración, lo que podría anticipar una ralentización. Por el lado de la demanda, preocupa el deterioro en la confianza de los consumidores, que ha caído casi diez puntos en febrero. Variables como las ventas de coches, que descienden a tasas cada vez mayores, y el ingreso disponible, que se está desacelerando, hacen dudar sobre la fortaleza del consumo privado.

Los expertos ven repuntes de precios

En materia de precios la tendencia en febrero ha sido moderadamente alcista. El IPC general ha crecido un 0,3% in-termensual y un 0,2% la inflación subyacente.

La tasa interanual ha caído al 1,7% (2,0% en enero) y la subyacente se ha elevado una décima, en el 1,2%. El com-ponente de precios del índice ISM (que adelan- ta el comportamiento del IPC) ha vuelto a su-bir en febrero y anticipa un repunte de precios.