Resultados

ING logra su primer beneficio en España

Los resultados de 2003 han sido buenos, pero los de 2004 serán aún mejores. Con este mensaje de seguridad y optimismo presentó ayer el ejercicio del año pasado el responsable de ING Direct España, César González Bueno. Tras desdeñar las críticas del sector contra algunos aspectos de su operativa, el directivo destacó el incremento del negocio y de clientes de la entidad, que cerró 2003 con un beneficio operativo de 11 millones.

Por primera vez desde su ingreso en el mercado español hace ya cuatro años, ING Direct ha conseguido superar los números rojos y obtener un resultado positivo en su cuenta de resultados.

'Y creo que los del año próximo serán claramente mejores que los que presentamos hoy, ya que con más volumen se añaden pocos costes', se aventuró a pronosticar González Bueno ante una pregunta de los periodistas.

Un desafío destacado, a la vista de lo logrado el año pasado. ING Direct pasó de 5.890 millones de euros en pasivo de clientes de 2002 a un total de 7.883 millones en 2003, en tanto que los 610.000 que tenía a finales de 2002 se convirtieron en 753.000. El salto en el margen de intermediación ha sido notable, de un 136,2%. Para el director general de ING, esto se explica por este avance combinado de casi 2.000 millones más de euros en fondos gestionados y de 140.000 clientes ganados en el último año.

El resultado antes y después de impuestos ha sido de 11,1 millones de euros (no incluye amortizaciones y provisiones), tras una pérdida de 25,2 millones en 2002. Esto implica que en 2003 el banco ha mejorado su resultado en 36,3 millones respecto al año anterior. El hecho de haber registrado números rojos en 2002 hace que los resultados sean los mismos antes que después de impuestos ya que se aplican créditos fiscales, explicó González Bueno

Por las cifras de captación de pasivo de clientes, ING Direct se ha convertido en el séptimo banco nacional. 'En 2003, el banco ha captado 13 de cada 100 euros que los españoles colocaron en cuentas y depósitos bancarios', destacó el director general de ING Direct.

El negocio hipotecario es todavía menor respecto a las entidades nacionales y otra extranjeras, pero está en franco crecimiento. A febrero de 2004, el volumen de hipotecas concedidas por ING en España se elevaba a 211 millones de euros, distribuidos entre 1.865 tomadores de esos préstamos. En septiembre del año pasado, la entidad tenía contratadas apenas 89 hipotecas por valor de 12 millones de euros.

'En sólo cuatro años, hemos logrado cerrar nuestro primer año en beneficio con un resultado excepcionalmente alto para cualquier proyecto empresarial. Además, lo hemos conseguido manteniendo un crecimiento sostenido cada año', dijo González Bueno.

Tras destacar el crecimiento en eficiencia y la importancia de que los gastos crezcan por debajo de los ingresos, el directivo reveló que el banco prevé lograr la amortización total de su inversión a finales de 2005. También adelantó la posible puesta en marcha de algunos nuevos productos, como la subrogación de hipotecas, y el seguro incremento de los actuales. ING Direct no prevé aumentar sus oficinas físicas ni tampoco su plantilla que, actualmente, ronda los 350 empleados.

Los atributos de la marca y la confianza en las instituciones las quejasla marcainternet

Las críticas no amedrentan a González Bueno. 'Aquí hay dolores de crecimiento provocados por nuestro aporte positivo al mercado', sostiene al responder a las críticas vertidas por cajas y bancos contra la operativa de ING. Sobre las supuestas restricciones de la Cuenta Naranja, las niega y sostiene que los contratos de depósitos firmados con sus clientes admiten domiciliación de recibos en sentido inverso. Además, la cuenta acepta gestionar adeudos para domiciliaciones, asegura el directivo.

La marca es un elemento clave para ING. 'Para el negocio hipotecario ha sido muy importante el precio que ofrecemos, que no haya letra pequeña en el contrato y también, sin duda, que tenemos una marca amigable que atrae clientes'. González Bueno estimó que 'estamos haciendo las cosas bien y con extraordinario celo, por eso no tenemos ningún temor a acciones legales como las que se mencionan pues confiamos en nosotros y mucho en las instituciones de derecho de España'.

En 1999, ING canalizaba el 100% de sus operaciones a través del teléfono. En 2003, el 66% de sus clientes operaban por Internet y sólo un 20% telefónicamente. Y de 20.000 operaciones mensuales en el primer año de vida en España, se ha pasado ahora a 718.000 cada mes. En el mundo, el banco ha duplicado sus fonos gestionados, totalizando 99.400 millones de euros, con 8,5 millones de clientes (un 70% más) y el primer año completo en beneficio, de 151 millones antes de impuestos.