PSOE

Zapatero completa un Gabinete con amplia experiencia de gobierno

El Ejecutivo que presidirá el líder del PSOE a partir del 19 de abril combina una densa experiencia de gestión en las Administraciones central, autonómica y municipal.

Zapatero se rodeará a partir del mes que viene de un Consejo de Ministros que respeta su compromiso de paridad entre sexos-ocho hombres y ocho mujeres- y en el que se percibe una presencia bastante equilibrada de representantes de los distintos territorios. La gran mayoría de sus integrantes acumula una dilatada experiencia de gestión, sobre todo en el ámbito central y autonómico, aunque también hay personas provenientes de la parcela municipal.

Con total autonomía para conformar su Gabinete, Zapatero delegará el engrase de su maquinaria en la ex magistrada María Teresa Fernández de la Vega y en el actual comisario europeo Pedro Solbes. Ambos marcarán el ritmo en sus respectivas áreas de gobierno, la primera más política y la segunda enteramente económica.

Dentro de esta última hay tres ministerios con un gran peso específico por el volumen de competencias que albergan. Zapatero situará al frente de Infraestructuras a la que ha sido hasta ahora consejera de Economía de la Junta andaluza, Magdalena Álvarez. Como principal departamento de gasto, hereda un presupuesto de inversiones para este año de 3.390 millones de euros. Por esta responsabilidad pugnó también el catalán José Montilla, que finalmente asumirá la macro cartera de Industria. En ella se englobarán la política de telecomunicaciones, hasta ahora bajo dependencia de Ciencia y Tecnología, así como las competencias sobre Comercio y Turismo, que ahora están acomodadas dentro de Economía. Montilla gestionará este año un presupuesto que supera los 1.600 millones de euros.

La designación de Elena Salgado para Sanidad y Elena Espinosa para Agricultura corona la confección del Ejecutivo que presidirá Zapatero

Andalucía y Cataluña fueron las dos comunidades que mayor número de votos aportaron al éxito obtenido por Zapatero el 14 de marzo. Fuentes socialistas advierten que el secretario general no ha confeccionado su Gobierno a partir de este criterio pero es evidente el peso que los representantes de ambas comunidades tendrán en el Ejecutivo.

Otro pilar se situará en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, del que Zapatero ha responsabilizado al salmantino Jesús Caldera. El futuro presidente se propone acentuar el perfil social del Gabinete en asuntos de tanto calado como las pensiones y la política de inmigración, reto este último que pasa por una reforma de la ley de Extranjería. De Caldera dependerá también el encauzamiento de la nueva reforma laboral a la que, en principio, son permeables los dos sindicatos mayoritarios.

Sanidad y Agricultura

Ayer se confirmaron otros dos nombramientos que estarán bajo la coordinación de Pedro Solbes. Se trata de Elena Espinosa para la cartera de Agricultura y de Elena Salgado para el Ministerio de Sanidad. Ambas proceden de Galicia. La primera, promovida hasta el Gobierno por el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, fue directora de la autoridad portuaria de Vigo. La segunda fue secretaria general de Comunicaciones en el último Gobierno de Felipe González, aunque antes había trabajado como directora general en el Ministerio de Economía. Su designación denota que Zapatero no quiere limitar la responsabilidad de la cartera de Sanidad a la gestión del día a día sino que aspira a introducir racionalidad en su financiación para garantizar la sostenibilidad del sistema público. También es, junto con Infraestructuras, uno de los grandes Ministerios del gasto.

En el Gabinete se sentarán ministros con amplia experiencia y contactos en el mundo económico. Además de Pedro Solbes, se inscriben también en este perfil el propio José Bono, que si bien gestionará la política de Defensa dispone de una sólida relación con la banca y la empresa privada gracias a su dilatada estancia al frente del Gobierno castellano-manchego; Magdalena Álvarez, la propia Elena Salgado o el futuro titular de Administraciones Territoriales, Jordi Sevilla. Responsable de Economía en el PSOE desde julio de 2000, Sevilla fue jefe de gabinete de Solbes en el último Gobierno de Felipe González y es un reconocido experto en financiación autonómica. Desde su responsabilidad intentará ordenar y responder a las reivindicaciones de las distintas comunidades en este terreno, además de encarar el desafío que deriva de las aspiraciones estatutarias de Euskadi y Cataluña.

El resto del Gabinete se completa con un responsable para Exteriores como Miguel Ángel Moratinos, con una gran experiencia diplomática, y un buen abanico de expertos en áreas muy concretas. Cristina Narbona, secretaria de Estado de Medio Ambiente entre 1993 y 1996, se ocupará de este cometido. La consejera de Vivienda de Extremadura, María Antonia Trujillo, ocupará la misma cartera a nivel de todo el Estado. La ex consejera andaluza de Cultura Carmen Calvo tendrá también que aplicar su mirada al ámbito nacional. Y al magistrado José Antonio Alonso le toca el Ministerio de Seguridad, desde el que puede aspirar a sellar el fin de ETA.

Reajustes a la vista para un gasto de114.000 millones

A falta de conocer la estructura definitiva que José Luis Rodríguez Zapatero dará a su Gabinete, un hecho constatable es que a la cartera de Economía y Hacienda, en manos de Pedro Solbes a partir del mes que viene, le tocará gestionar un presupuesto para este año de 114.516 millones de euros desde el principio, respetado, del déficit cero. Es más que probable que el nuevo Gobierno se estrene con un importante reajuste del gasto, según se desprende de alguna de las medidas que ya han sido señaladas como prioritarias, entre ellas un plan de choque para abaratar el precio de la vivienda. Un primer paso consistirá en la creación de una agencia pública de alquiler que facilite este tipo de mercado para los jóvenes.

Del margen presupuestario que le de Pedro Solbes a la futura titular de vivienda, la extremeña María Antonia Trujillo, dependerá el cumplimiento del objetivo de garantizar el acceso a la vivienda a unos 200.000 hogares a lo largo de los cuatro años de legislatura.

Fuentes socialistas informan que algunas pistas de estas modificaciones presupuestarias se pueden encontrar en el grueso de las enmiendas que intentó introducir el PSOE, sin éxito, en el último debate presupuestario. Desde la oposición, defendió destinar parte del superávit, alrededor de 3.500 millones de euros, al aumento de determinadas partidas como la de becas y escuelas infantiles (1.600 millones); investigación y desarrollo (700 millones); seguridad ciudadana y justicia (300 millones).

En la agenda del PSOE figura también una mayor dotación de medios para el Tribunal de Defensa de la Competencia, cuyo presupuesto podría incrementarse en casi cinco millones de euros.

El nombramiento de una ministra gallega para la cartera de Agricultura y Pesca llega avalado por el compromiso del PSOE de dotar el Plan Galicia con 200 millones de euros extra para este año. La andaluza Magdalena Álvarez introducirá también ajustes en el Ministerio de Infraestructuras pues el PSOE ha concurrido a estas elecciones con el compromiso de destinar, como mínimo, 300 millones de euros más este año al mantenimiento de la red ferroviaria y de carreteras.

Preocupa en el PSOE la herencia que recibe en sanidad. Ayer se conoció un nuevo dato: el gasto en recetas médicas del Sistema público rondó los 740 millones en febrero, un 6,6% más respecto al mismo periodo del año anterior.

Una magistrada y un economista para tener al Ejecutivo en forma

María Teresa Fernández de la Vega no es una política cualquiera, ni por su carácter, carente de ambición, ni por su experiencia, que recorre desde la especialidad en Derecho Comunitario hasta su brillante carrera como magistrada. Tal vez ha contribuido a que no sea una política al uso el hecho de que se inició en la misma en un momento de especial dificultad, cuando fue llamada por el ex ministro Juan Alberto Belloch para la secretaría de Estado de Justicia en el último Gabinete de Felipe González.

Fueron tiempos duros que desembocaron en una travesía del desierto hecha desde la oposición durante los últimos ocho años. Quizá ha sido esta falta de ambición y su probada eficacia para trabajar en equipo la que le llevó a participar en las tareas de dirección del Grupo Parlamentario Socialista en la etapa de Joaquín Almunia como secretario general y también en la última de José Luis Rodríguez Zapatero.

Este último ha situado a Fernández de la Vega en la Vicepresidencia primera para mantener en forma a un Gobierno que en el área política cuenta con figuras de tanto peso como José Bono. Las competencias directas sobre Justicia quedarán en manos del diputado canario Juan Fernando López Aguilar, uno de los pocos miembros de la Ejecutiva socialista que se incorporarán al Gabinete.

El perfil de Pedro Solbes es bastante similar al de María Teresa Fernández de la Vega. Carente de las ambiciones que suelen caracterizar a los políticos de raza, el futuro vicepresidente segundo coordinará todas las carteras económicas con la autoridad que le otorga su eficacia al frente de las políticas comunitarias que facilitaron el ingreso de España en la UE, su paso posterior por el Ministerio de Economía en el último Gobierno de Felipe González y su ascenso hasta la comisaría de Economía y Asuntos Monetarios de la CE, responsabilidad en la que no le hubiera disgustado repetir.