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Optimismo y cautela en torno a la Bolsa japonesa

La clave de la evolución de los fondos de renta variable japonesa sigue estando en saber si la economía japonesa ha dejado atrás la deflación o no. En estos momentos, el ambiente es claramente optimista pero cauteloso: no en vano a lo largo de los años noventa la economía japonesa protagonizó diversas arrancadas en falso.

Por el momento parece que la Bolsa de Tokio consigue mantener las ganancias obtenidas desde hace un año, cuando el Nikkei 225 cayó hasta casi 7.600 puntos, rematando así, plausiblemente, todo su recorrido bajista. En estos momentos, y tras haber superado hace algunos días el 11.500, lo que supone ya más del 50% de revalorización, es difícil que pueda continuar subiendo al mismo ritmo, aunque la verdadera resistencia la encontrará según vaya acercándose a 14.000.

La continuación de la trayectoria alcista viene apoyada por la rentabilidad en este momento de los bonos del Tesoro japonés a 10 años, que está un 0,30% por debajo de la rentabilidad por dividendo de la Bolsa japonesa.

Sin embargo, para un inversor de la eurozona la inversión en fondos de renta variable japonesa sólo es aconsejable si lo hace en fondos que cubran el riesgo de cambio, o que lo eliminen por la vía de invertir a través de futuros sobre el Nikkei. En España eso lo hacen el fondo de BK Japón y el Madrid Bolsa Japonesa, entre otros.