Índice de actividad española

Aumenta la incertidumbre sobre la evolución de la economía en 2004

Los atentados del 11-M podrían ser la punta de lanza de una crisis de seguridad internacional que siembra dudas sobre el crecimiento de la actividad

E l Indicador Sintético mensual Eriste-5Días aproxima la evolución del ciclo-tendencia del PIB español. Según esta versión, el PIB creció un 2,6% en el último trimestre de 2003, frente al 2,5% del trimestre anterior y el 2,2% del primer semestre. Según la versión desestacionalizada y ajustada de efecto calendario del PIB facilitada por el INE, su aumento fue del 2,7%, por encima de lo esperado. La aceleración de finales de 2003 se ha producido pese a la pérdida de ritmo de la demanda interna, motivada por un menor crecimiento de la formación bruta de capital: a la ligera desaceleración de la inversión en construcción, se le ha unido una apreciable pérdida de ritmo de la inversión en equipos y una contribución negativa de la variación de existencias. Los gastos de consumo han crecido de forma sostenida.

Según nuestras estimaciones, en enero y febrero de 2004 el ciclo-tendencia del PIB aumentó entorno al 2,5%-2,6%, pudiendo darse una desaceleración mayor en la versión desestacionalizada. La demanda interna se mantiene estable, incluso con algún síntoma de desaceleración. La demanda externa restará más al crecimiento del PIB en este principio de año.

Antes de los atentados perpetrados en Madrid y el cambio de Gobierno, apuntábamos que la mayor fuente de incertidumbre para 2004 venía de la mano de una crisis en la seguridad internacional, ya que las otras fuentes de incertidumbre (la subida de los tipos de interés y una caída brusca en el precio de los inmuebles) parecían poco probables para 2004. Tras el 11-M, España ha podido ser el punto de partida de la crisis de seguridad internacional que puede tener efectos en el corto plazo. Así, nos parece probable que se confirmen los síntomas apuntados por la evolución del indicador Eriste-5Días.

La importancia de los mensajes del Gobierno

En la situación actual, nos parece importante el efecto que puedan tener los mensajes del nuevo Gobierno socialista que presidirá José Luis Rodríguez Zapatero sobre las expectativas de los agentes económicos.

Si los mensajes destilaran expectativas negativas, el crecimiento económico se truncaría con la aceleración que estamos experimentando y podríamos terminar el año con aumentos en torno al 2,5%. Por el contrario, si estos mensajes fueran positivos, éstos no garantizarían la aceleración de la actividad, pero sí permitiría al PIB alcanzar cotas de crecimiento en torno al 2,7%-2,8%. Pensamos que lo segundo es lo más probable.

En cualquier caso, y según el indicador Eriste-5Días, las consecuencias para el medio y largo plazo dependerán, muy especialmente, del entorno internacional.