Masacre en Madrid

España da un paso al frente contra el terrorismo

España protagonizó ayer otra jornada histórica. La repulsa contra el terrorismo y la solidaridad con las víctimas de los atentados de Madrid sacó ayer a la calle a más de 11 millones de personas sólo en las principales capitales, según fuentes de las delegaciones de Gobierno. Pero la duda sobre la autoría de los atentados y la exigencia al Ejecutivo de más información estuvieron presentes en el ánimo y en las consignas de los manifestantes.

U na respuesta tan abrumadora como cabía esperar. España entera se lanzó ayer a la calle para plantar cara a los terroristas y mostrar su solidaridad con las víctimas del 11-M. Las principales capitales vivieron las concentraciones más multitudinarias de la historia.

De acuerdo con los cálculos de las delegaciones de Gobierno, más de 11 millones sólo en las principales ciudades. Más de 2,3 millones en Madrid y 1,2 millones en Barcelona. Multitudinarias fueron también las protestas en Sevilla, Valencia o Bilbao, entre otras.

La más numerosa tuvo lugar en Madrid, el triste escenario de los atentados del jueves. El diluvio que cayó en la capital de España durante toda la tarde no desanimó a los ciudadanos, que acudieron masivamente a la cita convocada por el Gobierno, respaldada por todas las fuerzas políticas, y que se ha convertido en la mayor concentración ciudadana desde el intento de golpe de Estado del 23-F de 1981.

En varias ciudades hubo momentos de tensión y se increpó al Gobierno

La presencia de miembros de la Casa Real fue muy aplaudida por la multitud

Ríos de gente bajo una alfombra multicolor de paraguas casi inmóvil. Y es que desde varias horas antes de que la manifestación diera comienzo, los ciudadanos madrileños se agolpaban ya en las calles principales del recorrido oficial. Muchos manifestantes apenas pudieron moverse del lugar por el que optaron para iniciar la marcha y todas las calles adyacentes al recorrido previsto se llenaron completamente. El cierre de los comercios, bares y negocios fue prácticamente absoluto en todas estas calles en respuesta a la llamada de las patronales.

Pitadas a Aznar

Tal y como pidieron varias asociaciones ciudadanas, las pancartas no portaban lemas o símbolos políticos y las alusiones a ETA fueron menos sonoras que en otras ocasiones. De hecho, las dudas sobre la autoría del atentado sobrevolaron en el ánimo de muchos manifestantes y provocaron, de hecho, algunos momentos de tensión y ruptura del grito común contra los asesinos. Así, en algunos momentos de la marcha se oyeron voces de ciudadanos que preguntaban '¿quién ha sido?' y 'queremos la verdad antes del domingo'. La frustración ante la falta de información provocó incluso que el presidente del Ejecutivo, José María Aznar, fuera recibido por algunos grupos de manifestantes con pitadas y silbidos de protestas.

Al margen de estos pequeños incidentes, el sentimiento común contra los asesinos, sean quienes sean, concitó muchos de los gritos y lemas que pusieron voz a la protesta. Se vieron muchas banderas de España y numerosos crespones negros, que colgaban de los balcones a lo largo del recorrido de la marcha.

Además de las clásicas pancartas y pegatinas de las asociaciones de víctimas, algunos manifestantes portaban también nombres de las víctimas escritos en sus propios rostros en señal de duelo.

'En ese tren íbamos todos', 'No estamos todos, faltan 200' y 'No más guerra, queremos paz' fueron consignas coreadas y aplaudidas por los asistentes de todas las edades, y grupos sociales. Se vieron también muchas caras de inmigrantes, que con su presencia recordaban a las 14 nacionalidades presentes en la fatídica lista de fallecidos en los trenes el 11-M.

Tampoco faltaron radicales que intentaron crispar el ambiente con gritos a favor de la pena de muerte cadena perpetua para los terroristas. La voz de 'más mano dura a los terroristas' fue replicada por otra que acusaba: 'vosotros fascistas, sois los terroristas'.

Aunque la cita con los ciudadanos era la plaza de Colón, la cabecera de la manifestación empezó su trayectoria en Cibeles, de donde partió la pancarta principal, portada por las autoridades.

Una de las presencias más aplaudidas por los ciudadanos fue la de las infantas y el Príncipe de Asturias, que no suelen acudir a estas convocatorias. Junto a ellos y al presidente del Gobierno, José María Aznar, estaban también los ex presidentes Leopoldo Calvo Sotelo y Felipe González; los primeros ministros de Portugal, José Manuel Durão Barroso; de Francia, Jean Pierre Raffarin, y de Italia, Silvio Berlusconi, así como el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, y otros líderes internacionales. También se desplazaron a la capital el ministro de Exteriores alemán, Joscka Fischer; su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa; la representante sueca, Laila Freivalds, y el ministro belga, Louis Michel.

Pancarta de las autoridades

Los líderes políticos e institucionales sujetaban una gran pancarta con el lema de la manifestación: 'Con las víctimas, con la constitución, por la derrota del terrorismo'.

En la cabecera iban también los candidatos a las elecciones del domingo, Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero, Josep Antonio Duran i Lleida, Gaspar Llamazares, así como los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Cándido Méndez y José María Fidalgo, y el máximo responsable de la patronal, José María Cuevas.

La convocatoria de Madrid tenía que iniciarse en la plaza de Colón para terminar en la glorieta de Carlos V, junto a la estación de Atocha donde se produjeron los asesinatos, pero parte de la multitud que se congregó directamente en Atocha comenzó a desplazarse a lo largo del paseo del Prado hacia Colón, lo que hizo que se cruzaran en Cibeles, el nudo donde se juntó el inicio con el final de la marcha.

Barcelona y Bilbao

Barcelona y Bilbao fueron otros dos focos que captaban la atención política. El lema de la manifestación en Barcelona era 'Catalunya amb les víctimes de Madrid, contra el terrorismo, por la democrácia i la Constitució' (Cataluña con las víctimas de Madrid, contra el terrorismo, por la democracia y la Constitución). También en esta ciudad hubo momentos de tensión al increpar algunos manifestantes al vicepresidente económico Rodrigo Rato y el líder del PP en Cataluña, Josep Piqué. De hecho, ambos dirigentes tuvieron que abandonar precipitadamente la manifestación y Piqué, visiblemente enojado, replicó a los manifestantes que lo increpaban con un gesto en que tildaba de locos a quienes los acusaban de 'asesinos'.

Unas 300.000 personas secundaron la protesta en Bilbao, en lo que fue, también la mayor manifestación contra el terrorismo de la historia de la ciudad. Tras la pancarta con el lema oficial, 'Con las víctimas. Con la Constitución. Por la derrota del terrorismo', que portaron dirigentes del PP y del PSOE -como Carlos Iturgaiz y Patxi López-, se situó una segunda, blanca y con un crespón negro, sin lema alguno, que portaron el lendakari, Juan José Ibarretxe; la presidenta de EA, Begoña Erratzi, y el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, entre otros dirigentes nacionalistas.

La manifestación de la tarde no fue la única muestra de repulsa ciudadana al terrorismo. Desde el jueves, todas las asociaciones sindicales y las patronales habían convocado a los trabajadores a un paro de quince minutos en sus centros laborales. Las empresas dieron todas las facilidades a los trabajadores para secundar estos paros. La mayoría optó por salir a la calle e incluso paró el tráfico.

Cierre generalizado del comercio para facilitar las manifestaciones

Como ya había ocurrido en los paros simbólicos del mediodía, las empresas de todo el país y de todos los sectores sin excepción ofrecieron ayer toda clase de facilidades a sus trabajadores para que pudieran acudir a las manifestaciones convocadas a las 19 horas en todas las capitales.

Renfe reforzó ayer por la tarde sus servicios de Cercanías, en los centros urbanos donde tiene este tipo de trenes, para que las personas que deseasen acudir a las manifestaciones de repulsa por los atentados de Madrid pudieran hacerlo a través del ferrocarril.

Fuentes de Renfe indicaron, además, que la gratuidad de los billetes se mantuvo desde las 16 hasta las 23 horas para facilitar también el regreso de los manifestantes. Otros transportes públicos como el servicio de metro y la red de autobuses urbanos e interurbanos de Madrid y numerosas ciudades anunciaron también el refuerzo de sus servicios y su gratuidad entre las 16 y las 23 horas.

Valga como ejemplo de esas facilidades brindadas por las empresas, el anuncio realizado por la Federación Española de Hostelería (FEH), que comunicó a todas sus organizaciones territoriales que todas las empresas del sector cerrasen sus establecimientos entre las 18 y las 21 horas en solidaridad con las víctimas y a fin de que los trabajadores del sector puedan acudir a las manifestaciones convocadas en todas las ciudades.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) decretó el cierre de sus establecimientos asociados, tales como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Eroski, Cortefiel, C&A, Toys R Us, Aki Bricolaje, Media Markt, Ikea, Leroy Merlín, Fnac, Champion, Sabeco, Dia, Supermercados Consum o Conforama a partir de las 18.30 horas en solidaridad con todas las víctimas.

El mundo de la cultura volvió a unirse ayer al dolor de todos los ciudadanos decretando el cierre de innumerables cines y teatros, al igual que en la tarde del jueves.

Además, fueron muchas las organizaciones patronales que recomendaron a sus asociados el cierre de las empresas y reclamaron el respaldo de todos al Gobierno y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en la adopción y puesta en práctica de las medidas precisas para la lucha efectiva y la erradicación del terrorismo en cualquiera de sus formas.