Masacre en Madrid

El día en que todos los españoles fueron madrileños

Toda España fue Madrid. Cataluña enmudeció para solidarizarse con las víctimas y expresar su rabia contra el horror de los atentados terroristas perpetrados el pasado jueves en Madrid. Los organizadores hicieron correr la consigna de que el silencio fuera el lema común contra la barbarie sin ningún otro signo, pancarta o bandera.

Las principales ciudades se echaron a la calle y en Barcelona la participación fue tan masiva (cerca de 1.200.000 personas, según fuentes del ayuntamiento y la Generalitat), que hubo dificultades para que la cabecera de la manifestación se dirigiera hacia la plaza de Catalunya. Muchos ciudadanos se incorporaron a la protesta desde el inicio del Paseo de Gracia, pero el recorrido se colapsó.

A la concentración se sumaron, entre otros políticos, Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat; Josep Lluís Carod-Rovira, presidente de Esquerra Republicana (ERC), y el líder del Partido Popular de Cataluña, Josep Piqué. El vicepresidente primero del Gobierno, Rodrigo Rato, no ocupó la primera línea como estaba previsto.

Al término de la manifestación, algunos participantes rompieron el silencio para increpar a los dirigentes del PP, propinando insultos contra Josep Piqué y Rodrigo Rato, que tuvieron que abandonar la marcha escoltados por varios agentes.

El lema de la pancarta, que presidió la manifestación, fue 'Catalunya amb les víctimas de Madrid, contra el terrorismo, por la democracia i la Constitución' (Cataluña con las víctimas de Madrid, contra el terrorismo, por la democracia y la Constitución).

Aunque los manifestantes también portaban frases como 'Todos íbamos en el mismo tren' o 'Paz y Libertad'.

Tanto en Cataluña como en el País Vasco, los lemas que más se repitieron fueron 'Todos somos Madrid' y 'Todos tenemos hoy un muerto en Madrid'.

Minutos antes del inicio de la marcha, Maragall elogió al pueblo de Madrid, que 'ha dado una lección mundial de ser una ciudad extraordinariamente válida, digna y educada, que se hace respetar'.

Maragall dijo también que 'el pueblo de Cataluña dice claramente que nosotros no nos dejamos engañar por nadie. Estamos con las víctimas de Madrid y nos sentimos hoy ciudadanos de Madrid'.

Maragall apuntó, además, que 'Madrid ha dado una prueba de ciudadanía de altísima calidad por su forma de reaccionar'. También expresó su dolor por los familiares de las víctimas y la 'admiración por el comportamiento de los ciudadanos'.

Josep Lluís Carod-Rovira apuntó en la manifestación que 'ningún objetivo político justifica la pérdida de vidas humanas'. Dijo que 'es una demostración cívica de rechazo al terrorismo y también un clamor a favor de la paz y de la democracia'.

Unidos bajo la lluvia

Masiva fue también la protesta por los atentados en las principales ciudades vascas. Tras la pancarta con el lema oficial, 'Con la víctimas. Con la Constitución. Por la derrota del terrorismo', que llevan dirigentes del PP y del PSOE -como Carlos Iturgaiz y Patxi López-, se situó una segunda, blanca y con un crespón negro, sin lema alguno, que portaron el lendakari, Juan José Ibarretxe; la presidenta de EA, Begoña Erratzi, y el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, entre otros dirigentes nacionalistas.

Representantes de todos los partidos políticos, a excepción de Batasuna, se sumaron al acto de repulsa, que avanzó silenciosa bajo la lluvia por las calles de las tres ciudades.

Los políticos vascos mostraron estar unidos contra el terrorismo y en solidaridad con las víctimas, pese a que no desfilaron juntos en la multitudinaria marcha de Bilbao.

El presidente de la ejecutiva del PNV, Josu Jon Imaz, declaró que 'es muy importante esta marea humana en las capitales vascas' que expresa su condena del terrorismo y 'sobre todo muestra solidaridad con 200 familias rotas y cercanía a la ciudadanía de Madrid que está pasando momentos terribles'.

En algunos momentos los participantes gritaron: 'No queremos más matanzas' o 'Todos queremos libertad'.

'Con las víctimas, por la Constitución'

El mismo lema aunó las voluntades de decenas de miles de ciudadanos en las capitales de toda España. 'Con las víctimas, por la Constitución, por la derrota del terrorismo'. En Valencia, con el ministro de Trabajo y Portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, a la cabeza de la manifestación, acompañado del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

En Sevilla, con el presidente socialista de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, acompañado del vicepresidente segundo del Gobierno, el popular Javier Arenas, y la presidenta del PP-A, Teófila Martínez.

En Santiago de Compostela, por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga; la ministra de Sanidad, Ana Pastor; el secretario general del PSdeG, Emilio Pérez, y el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana.

A mediodía, las calles de todas las ciudades quedaron mudas en respuesta al paro de 15 minutos convocado por los sindicatos. A las siete de la tarde, los ciudadanos acudieron en masa a las calles para expresar su repulsa ante los atentados perpetrados en Madrid el pasado jueves. Setecientas mil personas en Valencia, otras tantas en Sevilla, 150.000 en Cádiz, 200.000 en Tenerife, 350.000 en Oviedo...

Portando todo tipo de pancartas y alumbrando la noche con velas, los ciudadanos optaron por ignorar la suave pero pertinaz llovizna que acompañó las marchas a lo largo de toda la tarde. Los itinerarios elegidos quedaron pequeños. Y lo que se anunciaba como manifestación se convirtió, en muchos casos, en meras concentraciones de ciudadanos que apenas podían avanzar unos pasos.

De tanto en tanto, el silencio se veía interrumpido por los gritos de 'todos con Madrid', 'asesinos' y 'cobardes'. En algunas se vieron acompañados por increpaciones a ETA. En otras, por llamamientos al Gobierno reclamando más información sobre la autoría de la masacre.

La nota dominante fue, sin embargo, la concordia y la determinación de los ciudadanos para aunar voluntades en su rechazo frontal a la violencia. Proceda de donde proceda.