Nervios previos a la junta de Disney
George Mitchel, uno de los consejeros de Disney más señalado por los críticos a la dirección, publicaba ayer una pequeña tribuna defendiendo la actual gestión y buen gobierno de la empresa en las páginas del diario The Wall Street Journal. Hasta aquí, todo normal. Pero la junta de accionistas de Disney que se celebra hoy en Filadelfia, y en la que el presidente Michael Eisner puede perder el cargo, viene precedida de actitudes que desvelan muchos nervios. En el mismo rotativo Disney llenaba ayer dos páginas de publicidad a todo color sobre una nueva película, Las crónicas de Narnia, basada en los libros de fantasía de C. S. Lewis de los cincuenta. La cinta se rodará bajo la dirección de Andrew Adamson, el director de Shrek. The Wall Street Journal tiene uno de los más afamados y seguidos críticos de cine de EE UU, Joe Morgenstern. Pero más allá del viernes, que es cuando aparece su columna, el periódico de negocios no es precisamente un diario de referencia de la cartelera de cine. En el fondo de la estrategia de Disney está que, tras romper con Pixar, quiere demostrar que el proceso creativo continúa. De hecho, la película anunciada, no es que no se haya empezado a rodar, sino que, según el imponente anuncio a todo color, no se estrenará hasta las Navidades de 2005. Si los accionistas se quejan, no será de la visión a largo plazo de la empresa, sobre la que pesa una opa hostil de Comcast, el grupo de cable que tiene, precisamente, la sede en Filadelfia.