Lealtad, 1

India, con el rabillo del ojo

Los inversores internacionales no le quitan ojo a China. El gigante asiático está creciendo a un ritmo anual de dos dígitos y acaparando buena parte de la oferta mundial de materias primas, algo necesario para mantener ese ritmo.

Pero esos mismos inversores comienzan a mirar con el rabillo del ojo lo que ocurre en India, un país que comparte fronteras con China, pero también un fuerte ritmo de crecimiento y un creciente atractivo para los gestores internacionales.

Según los datos que maneja Standard & Poor's, el flujo de fondos hacia el mercado indio procedente de los inversores institucionales extranjeros alcanzó los 7.000 millones dólares en 2003, unos 5.500 millones de euros. Este año se espera que esa cifra aumente hasta los 20.000 millones de dólares, lo que viene a confirmar el creciente interés que este mercado está despertando a nivel internacional.

¿Qué atractivo tiene para los inversores internacionales?

El país ha crecido un ritmo del 6% anual en la última década, gracias a un proceso de liberalización económica que ha dado entrada a los inversores extranjeros. Proceso similar al que vive China en la actualidad. El nivel de vida de la población está aumentando, así como la producción industrial, a medida que desciende la inflación. A todo ello se suma un sistema políticamente estable, con un sistema financiero desarrollado y un proceso de mejoras en el gobierno corporativo de las compañías, según Standard & Poor's.

Aquellos gestores que apostaron hace años por el crecimiento de la India sin duda acertaron de pleno. Los fondos especializados en los mercados indios -apenas tres a la venta en España- acumulan ganancias medias del 78% en los últimos 12 meses, cifra que se eleva al 190% si se toma un horizonte de cinco años.

Y a pesar de estas subidas, son mercados con valoraciones todavía atractivas, según los gestores que conocen la región.

India no es China, pero casi. Y los gestores empiezan a percatarse de ello.