Escándalos

Descubren en Luxemburgo la sociedad que usó Parmalat para mover fondos

Los fiscales de Parma, que investigan la supuesta bancarrota fraudulenta de Parmalat, han localizado en una sociedad, con sede en Luxemburgo, registrada bajo el nombre de Tabata y fundada por los hijos de Calisto Tanzi, la "caja fuerte" de la familia del grupo agroalimentario. Fuentes judiciales han precisado que en las cuentas de la sociedad luxemburguesa Tabata, fundada el 16 de abril de 1990 por Stefano, Francesca y Laura Tanzi, hijos de Calisto, se han detectado indicios de operaciones por decenas de millones de euros.

La pista para llegar a la sociedad la dio el ex director general de Parmalat, Fausto Tonna, cuyos interrogatorios se han convertido en el principal punto de referencia de la Fiscalía para tratar de aclarar la trama urdida durante años en el grupo italiano y que ha desembocado en un agujero de, al menos, 14.500 millones de euros.

Los magistrados de Parma esperan ahora que se conceda la correspondiente rogatoria para poder investigar en Luxemburgo los movimientos en torno a Tabata, que surgió a partir de otra sociedad, denominada Vega Shipping, también de los hermanos Tanzi. Stefano y Francesca se encuentran desde esta semana en prisión, al igual que su padre, que ingresó en la cárcel en diciembre pasado y que el miércoles fue trasladado provisionalmente a un hospital, debido a una indisposición. A todos ellos, se les acusa de quiebra fraudulenta y asociación para delinquir.

Caso Cirio: la Fiscalía investiga al presidente del San Paolo

La Fiscalía de Roma que instruye el sumario por la crisis de Cirio, bajo la acusación de bancarrota fraudulenta y estafa, ha incluido entre los investigados al presidente del banco San Paolo IMI, Rainer Masera, según ha comunicado hoy. También ha informado, como prevé la ley italiana, que se analiza el comportamiento en relación con este caso del presidente y el consejero delegado de la Banca Popular de Lodi, Giovanni Benvenuto y Gianpiero Fiorani, respectivamente. Al San Paolo, participado en un 8,7% por el Santander, y a la Banca Popular de Lodi se les investiga en relación con las obligaciones de Cirio que se pusieron en el mercado cuando la empresa tenía graves dificultades económicas que no hizo públicas.