Cataluña

Maragall cierra la puerta al regreso de Carod sin romper con ERC

¿Cierre en falso de la crisis? El tiempo lo dirá. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, la dio ayer por zanjada al descartar la posibilidad de que Josep Lluis Carod-Rovira pueda recuperar el cargo de consejero jefe del Ejecutivo autonómico.

La crisis está resuelta', zanjó ayer Maragall durante una rueda de prensa celebrada en Bruselas con motivo de su visita a las instituciones comunitarias. En ella aceptó el órdago que Esquerra Republicana le había lanzado horas antes en Barcelona: nombrar cuanto antes a un nuevo consejero jefe del Gobierno autónomo perteneciente a ERC a cambio de cerrar la puerta a que Josep Lluis Carod Rovira pueda recuperar el cargo después de las elecciones generales.

Maragall descartó una ruptura con Esquerra Republicana porque, asegura, 'el Gobierno está funcionado bien y el problema que ha habido está resuelto'. De esta forma, respetará el acuerdo de coalición que reserva para ERC el puesto de consejero jefe, pero se tomará todavía unos días para cubrir la vacante, pues no desea transmitir la sensación de que sus decisiones están condicionadas por ETA o por la presión que ejercen desde Madrid el PSOE y el PP. Sólo una decisión, de momento: cerrar la puerta a Carod 'que no está en el Gobierno y no va a volver, no sólo porque ha perdido mi confianza, sino también porque su partido se ha dado cuenta de que es mejor así'.

La ingenuidad del personaje...

Maragall reconoció que 'la situación política de Cataluña atraviesa un momento difícil', pero advirtió que 'este Gobierno está para quedarse y aguantará'. El presidente quiere dejar atrás 'la comedia patética a la que nos ha sometido ETA sobre la base de la ingenuidad de un personaje... persona Carod-Rovira, que ha perdido mi confianza'.

El actual consejero catalán de Educación, Josep Bargalló, cuya labor alabó ayer Maragall, se perfila como posible número dos del Gobierno tripartito.

La forma en la que Maragall intentó ayer cerrar la crisis deja margen de maniobra al Gobierno central y al PP para mantener la presión electoral sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Mariano Rajoy y su equipo han decidido darle a este episodio la máxima relevancia política para frenar las expectativas al alza que reflejaba el PSOE en las encuestas. De hecho, el candidato del PP ha convocado para hoy un comité ejecutivo extraordinario para abordar la crisis en Cataluña. El presidente del PP en esta comunidad, Josep Piqué, exigió ayer la convocatoria de nuevas elecciones.

En el PSOE se digería ayer este nuevo revés con una mezcla de rabia y preocupación. Rabia, porque la dirección del partido constata su impotencia ante el uso electoralista que el Gobierno de José María Aznar está haciendo, en su opinión, del comunicado de ETA donde anuncia una tregua exclusiva para Cataluña. Preocupación, porque de nuevo han vuelto a colisionar el aparato central del partido y el del PSC. Zapatero confesó ayer que había hablado con los presidentes de Castilla-La Mancha y Extremadura, José Bono y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, para que se atuvieran a la doctrina oficial del partido. Maragall comentó ayer en Bruselas: 'Hay que ayudar a Zapatero porque ha entendido que la España del futuro será federal'.

El PSOE exige la convocatoria del Pacto Antiterrorista

Senado

La coalición tripartita al Senado Entesa Catalana de Progrés, integrada por el PSC, ERC e ICV no sufrirá cambios pese a la presión ejercida desde el PP para que se deshaga. Al menos esta es la intención de los socialistas catalanes que, de momento, acepta el PSOE. Su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, evitó pronunciarse ayer sobre este particular. Mariano Rajoy volvió a pedir ayer la ruptura de este acuerdo que perjudica electoralmente los intereses del Partido Popular.

Pacto AntiETA

Zapatero exigió ayer al Gobierno que convoque la comisión de seguimiento del pacto antiterrorista, cuya última reunión data del mes de junio de 2003. A juicio del líder socialista, el hecho de que el PSC mantenga como socio a ERC en el Gobierno catalán no vulnera ninguno de los preceptos del pacto, en contra del criterio expresado en tromba por numerosos miembros del Gobierno. El ministro Javier Arenas descartó ayer la convocatoria de la citada comisión al no ver motivos para ella.

Continuidad

Pasqual Maragall se esforzó ayer en combatir la impresión que se tiene en algunos medios empresariales de que la vida del Gobierno tripartito catalán puede ser efímera. A su juicio, después de las elecciones generales 'entraremos en una nueva fase' y la ansiada reforma del Estatuto de Cataluña 'significará una segunda etapa constitucional y estatutaria para España'. El Gabinete que él preside, añadió Maragall, 'está funcionando bien y tiene un gran respaldo social'.