Fraude

Detenido el ex presidente de la italiana Cirio por fraude

El caso Parmalat sigue coleando en el sector alimentario italiano. Después de Calisto Tanzi, propietario de la láctea, ayer fue detenido otro empresario de la industria de alimentación, Sergio Cragnotti, ex presidente de Cirio y del club Lazio, por posible fraude en la suspensión de pagos hace 15 meses de la firma que dirigía.

La sacudida provocada por el colapso del gigante Parmalat ha incrementado el celo de las autoridades italianas, que han acentuado sus indagaciones sobre la suspensión de pagos de otra empresa agroalimentaria, Cirio, que tuvo lugar en noviembre de 2002. Las indagaciones llevaron a la policía a detener ayer a Sergio Cragnotti, ex presidente de la compañía, junto a su hijo, Andrea, y su yerno Filippo Fucile.

Aunque ninguno ha sido acusado Cragnotti es investigado desde hace meses por los presuntos delitos de fraude, falsificación y bancarrota agravada después de la quiebra en 2002.

Los motivos alegados por el juez de Roma para detener ahora a Cragnotti, al que define en el auto de prisión como persona de 'elevada peligrosidad', son las sospechas de que podrían haber transferido fondos de forma ilegal desde la matriz Cirio a filiales en Luxemburgo.

El abogado defensor negó las acusaciones y considera desmedido el arresto, máxime cuando ha transcurrido más de un año. 'No encuentro el motivo para la detención, después de todo el tiempo que ha pasado desde la suspensión de pagos', indicó. 'Siempre ha estado disponible para atender los requerimientos de la fiscalía', dijo.

El paralelismo entre las dos firmas de alimentación, si bien el caso de Cirio el agujero es de menor magnitud. Los problemas de Cirio se pusieron de manifiesto después de que a finales de 2002 sus acreedores declararan la insolvencia del grupo por el impago de una emisión de obligaciones de 150 millones de euros y el fracaso en el intento de que un grupo de bancos se hiciera cargo del pago. Esta situación llevó a la suspensión de pagos del grupo, con lo que dejó sin reembolsar ocho emisiones que vencían entre 2003 y 2006, por un valor total de 1.175 millones y que afectó a más de 30.000 ahorradores.

Cragnotti puso entonces a la venta las actividades no estratégicas del grupo, entre ellas los grupos Del Monte Pacific y la brasileña de detergentes Bombril. Al igual que en el grupo lácteo, los administradores especiales llevan la gestión de la empresa desde entonces.

Más control de las filiales extranjeras

Los reguladores europeos incrementarán el control sobre los negocios de las filiales extranjeras de las compañías europeas con el fin de prevenir escándalos como el de Parmalat, según anunció ayer el comisario europeo de mercado interior, Fritz Bolkestein. La Comisión planea obligar a las empresas a hacer públicas todas las actividades realizadas en países con escasa supervisión. 'El control en los centros offshore (ultramar) debe aumentar', dijo Bolkestein. 'Estamos considerando varias opciones, pero no es fácil', indicó.

Los expertos insisten en la necesidad de mejorar la supervisión en mercados, muchos situados en el Caribe, con normativas legales, fiscales y de anonimato que atraen a muchas empresas. El caso Parmalat se destapó al revelarse la inexistencia de una cuenta en las islas Caimán por 4.000 millones.