Distribución

Consum crecerá en Cataluña y Murcia sólo con supermercados

La cooperativa valenciana Consum, que anteayer anunció la ruptura de la alianza que tenía desde 1990 con el grupo Eroski, tiene la intención de centrarse en el formato de supermercados y crecer en Murcia, Cataluña y Castilla-La Mancha. Por su parte, Eroski deberá rebautizar 1.087 tiendas de las cadenas Consum y Charter.

Consum se proclama 'especialista en supermercados' y con este formato continuará su camino en solitario tras la desvinculación del grupo Eroski. La cooperativa vasca se queda con los 62 hipermercados, mientras que la valenciana conserva 450 supermercados de las enseñas Consum y Charter -de un total de 1.537-, que eran de su propiedad. La gran mayoría están en la Comunidad Valenciana, que supone el 80% del negocio de Consum, seguida de Cataluña, Murcia y Albacete. Estas zonas serán las prioritarias para el crecimiento de la cooperativa que preside Emili Villaescusa, que no contempla ninguna alianza con otra cadena del sector de la distribución.

Una de las prioridades de Consum será la creación de una central de compras y de una o varias marcas blancas, ya que las que utilizaba el grupo, Consumer y Consumer-Natur, son propiedad de Eroski. También tendrá que plantearse la creación de una tarjeta de compra y la pertenencia a Travel Club, en la que estaban a través del grupo Eroski.

La empresa valenciana es propietaria de las enseñas Consum y Charter, lo que obligará a Eroski a buscar otro nombre para sus supermercados y autoservicios, ya que todos los del grupo utilizaban estas denominaciones y reservaban la de Eroski para los hipermercados. Fuentes de la compañía vasca dijeron ayer que el cambio de enseñas se producirá 'tan pronto como Eroski tenga decidido un nombre', aunque tienen un año de plazo para hacerlo. Por otro lado, cada empresa tendrá que completar los departamentos que gestionaba la otra parte, como es el caso del de informática, que estaba centralizado en Valencia. Las compañías dicen que aún es pronto para calcular los costes de estas operaciones.

Fuentes de Eroski reconocieron que la salida de Consum supondrá un retraso en el proceso de crecimiento del grupo, 'porque un área de tiendas sale del perímetro', aunque la repercusión en la facturación no será tan importante, ya que Consum representa un 12% de las ventas totales. Estas fuentes manifestaron que la ruptura obligará a Eroski a replantearse su estrategia en la Comunidad Valenciana, Cataluña y Murcia, donde ahora se queda sin supermercados y autoservicios.

Un revés económico y de imagen

Los dos pierden. El sector de la distribución se desayunaba ayer con la noticia de la ruptura de Eroski y Consum y llegaba a la rápida conclusión de que no hay un ganador, sino dos perdedores. 'El proceso les va a costar tiempo y dinero a los dos', afirmó un directivo. Otras fuentes destacaban el coste de imagen que para Eroski supone haber sido abandonada por su socio menor, que se suma al coste económico de cambiar de nombre los supermercados y reiniciar la expansión en el área mediterránea.

Para Consum el coste no es tanto de imagen como económico, ya que se queda como una cadena regional con una nueva central de compras que, por lógica, tendrá menos poder ante los proveedores que la del grupo Eroski, que en este sentido no acusará apenas el impacto.

Según fuentes de Consum, la empresa ha preferido, pese a todo, seguir en solitario antes que ceder a los planes de Eroski de centralizar todas las decisiones en la dirección del grupo.