Encuentro

Francia augura dificultades en la próxima reunión del G-7 en Florida

Florida acogerá los próximos 6 y 7 de febrero la inminente reunión del G-7, donde los siete países más ricos del mundo tratarán de buscar puntos de diálogo. Francia vaticina confrontaciones y divergencias en un encuentro que se sitúa en el punto de mira de los mercados bursátiles.

Las previsiones de Francia de cara a la reunión de ministros de Finanzas del G-7 que se celebrará en Florida el viernes y sábado próximos apuntan a una cumbre llena de dificultades debido a las divergencias existentes entre los miembros, según declaraciones del director del Tesoro francés, Jean-Pierre Jouyet, quien ha determinado que "no será el G-7 más fácil que hemos tenido".

Jouyet ha indicado que Francia insistirá en que son necesarias reformas estructurales en el conjunto de las regiones de los siete países más ricos, y no sólo en la zona euro. Japón y Estados Unidos "también deben hacer esfuerzos", según el director del Tesoro, que ha realizado una alusión al problema del déficit estadounidense como una forma de aludir de manera indirecta al tema que centrará la atención de los mercados: la búsqueda de una posición común sobre la devaluación del dólar en los últimos meses, en particular respecto al euro.

Los países comunitarios que cuentan con el euro como divisa han manifestado su inquietud por el riesgo de que continúe el descenso del dólar, e incluso han evocado el riesgo de un bajón brusco y, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), consideran que esos movimientos no son ajenos a los desequilibrios del presupuesto y de la balanza comercial estadounidense.

Los titulares de Finanzas del G-7 tratarán en la localidad de Boca Ratón, en Florida, de la situación económica mundial, sobre la que "hay una confirmación de la recuperación en todas las regiones", según ha destacado Jouyet. El sábado por la mañana se ocuparán de cuestiones regionales, en concreto de Irak, Afganistán y Oriente Medio, y para ello contarán con la presencia de los ministros de Finanzas de los dos primeros países.

Los responsables financieros de los siete países más ricos (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) deben examinar también la forma de abordar posibles crisis de deuda de países emergentes, tras lo ocurrido con Argentina, y la forma de poner en marcha una acción internacional en favor del desarrollo.