Irak

Al menos 56 muertos en un doble ataque suicida contra los partidos kurdos en Irak

Dos atentados suicidas perpetrados de forma casi simultánea contra dos partidos políticos kurdos en la ciudad de Arbil, en el norte de Irak, causaron al menos 56 muertos y 200 heridos, según los cálculos del Ejército de Estados Unidos. Otras fuentes kurdas hacían un balance de 150 víctimas, entre muertos y heridos.

Los suicidas, con explosivos adheridos a sus cuerpos, los hicieron estallar en las oficinas del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) y de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), principales facciones en la región kurda al norte de Irak, a las 10:30 hora local, mientras sus funcionarios recibían visitantes por la fiesta musulmana de Eid al-Adha. Uno de los suicidas, según testigos, iba de la mano de un niño.

'Fue un ataque de terroristas, Al Qaeda y Ansar al-Islam', dijo el ministro de Relaciones Exteriores iraquí, el kurdo HoshiyarZebari. Entre los muertos estaba el vicegobernador de la provincia de Arbil y el jefe de policía de la ciudad, según testigos.

El ataque se produjo en territorio que permanece bajo control de las organizaciones kurdas desde 1991, al término de la primera Guerra del Golfo. Varios altos cargos de la UPK han sido objetivo de intentos de asesinato en los últimos años, atentados de los que se responsabilizó al grupo extremista musulmán Ansar al-Islam. Responsables estadounidenses afirman que esta organización se ha reagrupado y ha estado implicada en varios ataques en los últimos meses.

Las fuerzas de ocupación lideradas por Estados Unidos y las fuerzas de seguridad iraquíes han estado en alerta ante posibles ataques durante la fiesta de Eid al-Adha. Una serie de explosiones registradas el sábado mataron a 18 personas en distintos puntos del país.

Por otra parte, unas 20 personas que intentaban saquear un depósito de municiones en el suroeste de Irak murieron el domingo cuando las armas explotaron, dijo un responsable militar polaco.

La pero matanza

La de ayer fue la jornada más sangrienta desde que se declaró el fin de la guerra. La mayor matanza hasta ahora ocurrió en agosto en una mezquita de Nayef, al sur de Bagdad, donde un coche bomba segó la vida de 84 personas, entre ellas el líder chií Mohamed Al Hakim.