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Greenspan retira la promesa de mantener tipos 'por un tiempo considerable'

A penas una minoría de analistas habían previsto un cambio de lenguaje que ha dado lugar a laboriosas interpretaciones desde agosto cuando por sorpresa se incluyó en el mensaje del banco central. A cambio, el colegio de gobernadores presidido por Alan Greenspan redactó en su nota de ayer, tras mantener los tipos, que la Reserva 'cree que puede ser paciente para cambiar su política acomodaticia', necesaria para que se mantenga el crecimiento.

Así las cosas, no todos los economistas, especialmente los que vieron aquella frase como un error, creen que este cambio de lenguaje signifique un cambio de política más rápido del esperado y siguen manteniendo que el año se cerrará sin cambios. No era la percepción inmediata que se respiraba en el mercado de bonos del Tesoro en caída ayer tras la comunicación. Entre los intermediarios de este mercado crece la sensación de que la Reserva está más cerca de subir tipos y que el de ayer es sólo un pequeño paso adelante. En las Bolsas se respiraba una reacción semejante, aunque también pesaron resultados de empresas por debajo de las expectativas, y el dólar se apreció inmediatamente un 1% con respecto al euro.

El comunicado de la Reserva hacía hincapié ayer en que la política que desde esta institución se mantiene y la mejora de la productividad 'están proporcionando un continuado apoyo a la actividad económica'. La autoridad monetaria habla de 'expansión con brío', pero a renglón seguido mantiene las dos mismas preocupaciones que ha mostrado en el pasado reciente: el paro y la escasa presión de precios. No obstante, y en eso se fijaron los mercados, en el caso del empleo en un tono algo más optimista al añadir que, aunque las nuevas contrataciones 'siguen apagadas, otros indicadores sugieren una mejora en el mercado laboral'.

Tradicionalmente la Reserva ha subido tipos en otras situaciones de crisis cuando el paro disminuía. El debate actual se centra en si es necesaria una acción preventiva frente a la inflación, una vez que suba el empleo, o hay que actuar una vez que los precios remonten, lo que retrasaría la subida.

En cualquier caso, el cambio de tono con respecto a las proyecciones de inflación es algo más difícil de percibir en el equipo de Greenspan después de que el año pasado la subyacente creciera apenas un 1,1%, la menor subida desde 1960.

La Reserva mantiene que la probabilidad de una 'no bienvenida caída de la inflación se ha disminuido en los meses recientes' y ahora percibe que los riesgos de inflación y deflación son 'casi iguales'. Sin embargo, hace notar también que a día de hoy los incrementos en los precios 'se mantienen débiles'.

Elecciones John Kerry afianza su candidatura al frente de los demócratas

Las dos victorias de John Kerry en los Estados de New Hampshire el martes por la noche, y de Iowa, la semana pasada, han colocado al veterano senador y ex combatiente en Vietnam como líder de la carrera de las primarias del Partido Demócrata de Estados Unidos. Con el 38% de los votos, Kerry volvió a vencer en este estado de Nueva Inglaterra al hasta hace tres semanas favorito, Howard Dean, que quedó segundo, con el 26%.

En tercer lugar, y empatados, quedaron el ex general Wesley Clark, en este su primer examen ante el electorado, y el también senador John Edwards.

Al igual que los votantes de Iowa, los indecisos de New Hampshire se terminaron inclinando a la candidatura de Kerry, que está sacando partido frente a Dean de la consideración a la que los electores dan más valor, la elegibilidad para vencer a George Bush en noviembre. En este sentido, el más revolucionario Dean, que ha sabido capitalizar el sentimiento antibélico de buena parte del país, se percibe como un candidato más débil frente a Bush. Según una encuesta de The New York Times, la mayor preocupación de los ciudadanos que votaron en New Hampshire son el estado de la sanidad en primer lugar y el del empleo, en segundo. La guerra contra Irak queda como tercer problema a resolver, aunque por encima del educativo.

Los candidatos, incluso Joseph Lieberman con un pobre resultado el martes, siguen en campaña. El 3 de febrero siete estados (6,2% de los delegados) votan y el 7 de febrero decidirán otros dos (el 4,7% de los delegados).