Política monetaria

Los analistas confían que Greenspan no anuncie cambios en los tipos

La Fed concluye esta tarde su reunión de dos días sobre política monetaria y en la que decidirá su decisión sobre los tipos. Todas las previsiones apuntan al mantenimiento y a que no se tomarán medidas medidas monetarias inesperadas. En este momento, los tipos de interés se encuentran en el 1%, su nivel más bajo en 40 años.

Los mercados especulan sobre la declaración de Greenspan , presidente de la Reserva Federal. Tras sus últimas reuniones, la Fed anunció que mantendría su política actual "por un tiempo considerable".

Los agentes del mercado saben que Estados Unidos se encuentra cerca de un punto de inflexión en su trayectoria monetaria, aunque parece que no se producirá esta tarde. Estados Unidos obtuvo su mayor tasa de crecimiento anual en casi dos décadas en el tercer trimestre de 2003, un 8,2%, y la cifra de los últimos tres meses del año, que será divulgada el viernes por el Departamento de Comercio, podría rondar un 4 ó un 4,5%, según los analistas.

Además, el mercado de bienes raíces y la construcción siguen en alza, así como las exportaciones y las compras de los consumidores. No obstante, esta expansión rotunda hasta ahora no ha avivado la inflación, como sería de esperar. El Indice de Precios al Consumo terminó 2003 en un 1,9% en EEUU, pero excluidas la energía y la alimentación, que son muy volátiles, alcanzó tan sólo el 1,1%. Los analistas lo atribuyen al exceso de capacidad productiva de las empresas, un legado del boom de finales de los noventa.

El mercado laboral tampoco es una fuente de presión inflacionaria. En diciembre sólo se crearon 1.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que un mínimo de 150.000 es necesario cada mes simplemente para seguir el paso del aumento de población. Los economistas apuntan a que tanto la inflación como el empleo reaccionan con retraso al crecimiento económico. Además, la extraordinaria productividad registrada por EEUU, del 9,2%, ha reducido la necesidad de las empresas de contratar a más empleados para responder al aumento de las ventas.

Otro mecanismo que podría haber alimentado la inflación, la depreciación del dólar, tampoco ha ejercido un efecto poderoso. Una moneda débil hace que los precios de las importaciones suban, pero este aumento, aunque ha sido significativo en energía principalmente, no ha tirado del índice general hasta ahora.