Movilizaciones

La crisis de Izar se agrava con el anuncio sindical de paros y movilizaciones

Izar tiene abiertas varias vías de agua. Las pérdidas millonarias que van recortando los recursos propios, la falta de cartera de pedidos en su división civil y ahora la anunciada conflictividad laboral están lastrando una empresa que ha cumplido pocos de los objetivos que se marcó cuando se constituyó a finales de 2000 fruto de la fusión entre Bazán y Astilleros Españoles.

El nuevo escollo afloró a última hora del miércoles. Las centrales sindicales, después de constatar las diferencias con Izar y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), su propietaria al 100%, en materia de convenio colectivo, han elaborado un calendario de movilizaciones y paros que culminará el próximo 5 de marzo con una huelga de 24 horas. Anteriormente y durante varios días de este mes y en febrero realizarán paros de dos y cuatro horas para forzar un acuerdo.

Fuentes de los sindicatos, que denunciaron la falta de carga de trabajo en los astilleros públicos civiles, señalaron ayer que las diferencias en temas como la recuperación del IPC de 2002, la homologación de salarios entre la antigua Bazán y la extinta Astilleros Españoles y la reducción de jornada eran insalvables. Por su parte, SEPI mantenía su postura de que las centrales se negaban a aceptar sus propuestas, que pasaban por el arbitraje o el acercamiento previo al arbitraje.

Entre tanto late un expediente de regulación de empleo durante seis meses, que afectaría a cerca de 3.000 trabajadores de las plantas de Astano (Ferrol), Puerto Real (Cádiz), Gijón y Sestao (Vizcaya). Este expediente está pendiente de que tanto empresa como sindicatos acerquen posturas sobre el convenio colectivo.