Alemania

El Gobierno alemán defiende ahora el Pacto de Estabilidad

Alemania sigue considerando adecuado el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea y no cree que haya que 'ampliarlo o modificarlo en forma alguna', según informó ayer el Ministerio de Finanzas germano.

'El Pacto de Estabilidad es bueno, adecuado e importante', dijo en rueda de prensa un portavoz de dicho ministerio al ser preguntado por la discusión en la UE sobre la oportunidad de cambiar las condiciones del tratado, informa Efe. Pese a que Alemania no cumple actualmente las condiciones del pacto, que limita el déficit público permitido al 3% del PIB, Berlín no ve 'ningún motivo para ampliarlo o modificarlo en forma alguna'.

Tal y como está, el pacto ofrece suficiente flexibilidad, insistió la fuente.

La oportunidad de modificar los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para que tenga en cuenta los esfuerzos de los países más allá del rigor presupuestario es contemplada dentro incluso de la Comisión Europea.

Pero Berlín mantiene su apoyo al pacto incluso después de que esta semana la Comisión denunciara ante el Tribunal de Justicia Europeo la decisión ministerial que permitió a Francia y Alemania eludir las sanciones de la UE por sus déficit excesivos.

El Gobierno del canciller Gerhard Schröder no quiere dar consejos a la Comisión, precisó el portavoz, que señaló que Alemania tiene formas de seguir el asunto, ya que está dentro del Consejo de Ministros de Finanzas (Ecofin).

Desde Francia, el otro país cuestionado por la Comisión, el Gobierno trata también de limar asperezas, a pesar de que haya mostrado públicamente su interés en revisar el Pacto de Estabilidad. En este entorno de entendimiento, el ministro francés de Economía, Francis Mer, aseguró ayer que su país cumplirá este año y en 2005 con sus promesas de reducción del déficit.

Mer mantiene su optimismo en la creencia de que la recuperación mundial 'está bien asegurada, a pesar de que subsisten algunos desequilibrios'.

Bélgica inicia el plan de amnistía fiscal

El Gobierno belga puso ayer en marcha, hasta el 31 de diciembre, su plan de 'amnistía fiscal', para que los ciudadanos declaren al fisco su patrimonio oculto con anterioridad a junio de 2003, medida con la que la Hacienda federal tratará de recaudar cerca de 850 millones de euros.

El plan prevé que cerca del 10% de los 160.000 millones no declarados del patrimonio de los belgas, según el Banco Nacional de Bélgica, sea regularizado gracias a los beneficiosos descuentos que se ofrecen (entre el 6% y el 9%).

Los bienes afectados por la medida son sumas de dinero colocadas en el extranjero y títulos mobiliarios como acciones, bonos, obligaciones y títulos al portador, que deberán ser reinvertidos, durante tres años.