EDITORIAL

Convenios fiscales

Tributar dos veces por el mismo hecho imponible es la mejor forma de ahuyentar la inversión. La red de convenios para evitar la doble imposición internacional que quiere impulsar el Ministerio de Hacienda el próximo año (ya lo ha estado haciendo en 2003) es un buen instrumento para potenciar la internacionalización de la empresa española en un mundo cada vez más globalizado.

Lamentablemente, la red actual, aunque importante, se encuentra a la zaga de países desarrollados como EE UU, Francia o Alemania. Se impone una negociación rápida, aunque no descuidada, para aumentar la presencia en áreas geográficas, como América Latina, en la que la inversión española ya es un hecho desde hace años. En Europa del Este se llega tarde, una vez más, pero eso no es óbice para intentar generar la mayor confianza posible entre el empresariado, falto muchas veces de seguridad jurídica.