Crisis

La caída libre de las acciones de Parmalat anticipa la suspensión de pagos

Las acciones de Parmalat han acusado hoy un vertiginoso descenso en la Bolsa de Milán al perder un 63,33% de su valor. Los títulos del gigante de productos lácteos y zumos de frutos marcaban así un precio de 0,11 euros al cierre de la sesión.

La magnitud del descenso bursátil va ligada a la publicación de noticias sobre su posible bancarrota, un panorama que presagia la divulgación de que su agujero financiero podría ser mucho mayor de lo que anunció. Según Financial Times, que cita a fuentes próximas al líder agroalimentario transalpino, el vacío en sus cuentas podría cifrarse en 7.000 millones y no en los 4.000 que la compañía anunció oficialmente.

Hoy, fuentes judiciales han comunicado a Efe que Calisto Tanzi, ex presidente del grupo alimentario italiano Parmalat, está siendo investigado por la Fiscalía de Milán por presunta ¢falsificación de balances¢, en relación con la crisis de la empresa. Junto a Tanzi también están siendo objeto de investigación otras veinte personas, entre ellas los miembros del consejo de administración y los revisores que aprobaron el balance de la empresa para el 2002.

El escándalo de Parmalat

Hace dos semanas, se desató el escándalo que muchos temen se convierta en el peor de la historia empresarial europea. La alarma la dio el impago, a su vencimiento el día 8, de un préstamo en obligaciones por valor de 150 millones. El viernes pasado, la crisis tocaba fondo con un nuevo desplome en Bolsa de sus acciones del 66% y la decisión del consejo de administración de solicitar la declaración judicial de insolvencia. Bank of America anunciaba la presunta falsedad del documento que avalaba la liquidez de los títulos de Bonlat, de casi 4.000 millones. Estos hechos desataron rumores de dimisión del nuevo presidente, el gestor experto en reflotar empresas Enrico Bondi, quien finalmente decidió seguir al frente de la sociedad.

Bondi, curtido en otras crisis de envergadura, sustituyó hace semana y media al fundador de la italiana, Calisto Tanzi, y apenas ha tenido tiempo de percatarse de la magnitud de la crisis. Mientras los trabajadores anuncian encierros y manifestaciones, el Gobierno de Silvio Berlusconi planea intervenir en el rescate de la compañía, mientras la Fiscalía de Milán valora si abre una investigación en línea con la denuncia de Bank of America.