Milán

Parmalat vuelve a hundirse en bolsa tras reconocer un agujero contable de 4.000 millones

El grupo alimentario Parmalat ha sido víctima de una mañana de vértigo bursátil que ya le ha costado más de dos tercios su valor. La cotización del fabricante de productos lácteos, galletas y zumos de frutas ha llegado a depreciarse en Milán casi un 43%, tras retroceder en la sesión anterior un 9,4%, por lo que el regulador del mercado ha decidido suspenderla hasta el cierre del parqué.

Las preocupaciones sobre la situación financiera de la italiana, hundida en la peor crisis en sus 40 años de historia, se agudizaban hoy nada más anunciar Parmalat la existencia de un agujero en sus cuentas de 4.000 millones de euros. Puesta bajo vigilancia el 11 de noviembre por el temor sobre "la calidad de sus cuentas", Parmalat ha confirmado hoy lo que se temía: Bank of America ha reconocido como falso un documento que refleja inversiones y liquidez en una filial del grupo, que cuenta con unas 30 en los cinco continentes, en las Islas Caimán.

Planea la suspensión de pagos

Parmalat ha comunicado que su nuevo presidente y consejero delegado Enrico Bondi ha convocado una Junta extraordinaria para tratar la crisis que afecta a una firma de la que dependen 36.000 trabajadores en todo el mundo y que muchos temen puede derivar en la mayor suspensión de pagos en Europa. El experto en reflotar empresas se incorporó a la compañía el pasado día 15 y la noticia permitió respirar a los títulos un 31,8% al día siguiente, que neutralizaron algo las pérdidas superiores al 70%.

La desconfianza del mercado es manifiesta. Standard & Poor's ha rebajado la calificación de deuda hasta quedar a dos palmos la suspensión de pagos. Hace dos semanas, inquietó sobremanera el retraso del pago de los 150 millones de una emisión de deuda, pero los avatares de la compañía traen cola casi a diario. Hace apenas tres días, el diario La Stampa cifró la deuda no reconocida por el grupo en 9.200 millones de euros. Con una facturación anual de más de 7.500 millones de euros, los expertos financieros confirman que los préstamos pendientes ascienden, como mínimo, a 4.000 millones.