Ayudas comunitarias

La UE frena las ayudas a la telefonía rural por la falta de competencia

La Unión Europea no da su brazo a torcer. Lleva más de dos años discutiendo con el Gobierno de Madrid las condiciones en las que debe aplicarse el plan de renovación de las 254.262 líneas de telefonía rural (TRAC) que existen en España, pero aún no ha dado su visto bueno al enésimo plan que el mes pasado le presentó Ciencia y Tecnología.

El objetivo de este plan es conseguir que también los españoles que viven en las zonas más remotas tengan acceso a Internet a través de su línea de teléfono. En juego están 144 millones en ayudas de fondos Feder que en su día comprometió la UE, pero que en los últimos años se niega a desbloquear. Incluso podrían ser retirados, ya que Bruselas no está de acuerdo con la forma en la que se desarrolla el proyecto.

Los funcionarios de la UE no están satisfechos de que las antiguas líneas de telefonía rural analógica (sin acceso a Internet) que se han renovado durante este ejercicio hayan sido sustituidas por el operador dominante español, Telefónica, utilizando telefonía móvil GSM-GPRS. La Comisión ha reiterado que la tecnología celular de segunda generación es un negocio muy rentable y se niega a financiar su despliegue.

La alternativa tecnológica que ha propuesto Bruselas para el desarrollo del TRAC es el acceso local vía radio (LMDS). De hecho, en una de las fases de la negociación con el Gobierno español la Comisión logró imponer que el 60% de las líneas rurales debían de ser renovadas con LMDS.

Consecuente con estos principios, la Unión Europea ha intentado por todos los medios que el Gobierno de España implicara en el proyecto de renovación de la telefonía rural a terceros operadores. De hecho se obligó a Telefónica a convocar un concurso en verano de 2002 en el que se invitó a participar a empresas de LMDS en este programa. Pero esta licitación resultó fallida y sólo se ha logrado que el ex monopolio español suscribiera un acuerdo para subcontratar capacidad de red a dos operadoras de LMDS, Neo-Sky e Iberbanda, en julio de 2003. Ninguna de estas dos empresas, sin embargo, está implicada en el proyecto de renovación de la telefonía rural.

Fuentes de absoluta solvencia han asegurado que a día de hoy no existe ninguna línea comercial de telefonía rural renovada con LMDS. En la actualidad, Telefónica desarrolla una experiencia piloto en Galicia con esta tecnología, pero todavía no se considera que pueda utilizarse como alternativa de forma habitual.

En la documentación oficial de la Unión Europea se establece que la inversión fundamental de la renovación del TRAC en España debía haberse hecho en 2002 con un gasto de 164 millones y en 2003 con una cantidad algo mayor.

Las cifras

0 euros es la cantidad que, a efectos de la contabilidad manejada por Bruselas, ha invertido España en el TRAC, en tanto no se armonicen criterios.164 millones de euros es la inversión que debería haber realizado España en el ejercicio 2002 en el TRAC, según la UE.483 millones de euros se ha comprometido a gastar España en renovar la telefonía rural hasta 2007.

Telefónica asegura tener una cobertura del 70%

¦bull; El proyecto de renovación de TRAC fue transferido el verano pasado desde Telefónica Móviles a Telefónica de España. Fuentes de esta filial del operador dominante han asegurado que el Gobierno les hizo el encargo del despliegue de la telefonía rural en enero de 2003, y que a fecha de hoy ya han conseguido una cobertura en la tecnología GSM del 70% de las áreas afectadas'. Telefónica reconoce que la renovación del TRAC se ha realizado con tecnología celular y con la extensión de la red de cable de cobre. La tecnología de LMDS, que la UE exige que se extienda en el 60% de las líneas, todavía no está en fase de explotación comercial. El operador dominante mantiene la política de renovar la línea rural para facilitar el acceso a Internet 'solo a aquellos usuarios del TRAC que lo solicitan expresamente'.¦bull; Carlos López Blanco, secretario de Estado de Telecomunicaciones, aseguró ayer que el proyecto de la sustitución de la tecnología TRAC, para poder llevar Internet a todos los rincones, está cumpliendo los plazos que preveían, en una primera fase, que se llevaría Internet a una velocidad funcional y, en una segunda, a velocidad similar a ADSL. La primera fase se está desarrollando dentro de las previsiones de cambiar la tecnología TRAC por LMDS, telefonía móvil o satélite al 70% de los usuarios, dijo. Explicó que se trata de un programa pionero en Europa con el que las autoridades comunitarias están muy satisfechas.l El Grupo Socialista en el Congreso ha solicitado la comparecencia urgente del ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, para que explique el grado de ejecución del Plan Info XXI, el incumplimiento de los compromisos para la implantación de la sociedad de la información y conteste si, por estas causas, existe peligro de que España pierda fondos comunitarios Feder por 333 millones.

Restricción a las subvenciones de redes celulares

La Comisión Europea desconfía de los fondos comunitarios destinados a infraestructuras tecnológicas, máxime si se trata de sectores de indudable rentabilidad, como la telefonía móvil. Bruselas dictó en julio de este año unas estrictas normas para restringir esa financiación a las inversiones en redes abiertas a todos los operadores. Y supeditando su concesión, en todo caso, a un sistema contable por parte del propietario de la infraestructura que permita calcular y justificar las compensaciones o subsidios que ha recibido.'A priori, los fondos de desarrollo regional no se pueden destinar a una tecnología determinada', afirman en la Comisión. Como ejemplo de infraestructuras que pueden aspirar al presupuesto comunitario se mencionan antenas, tendidos y despliegue de fibra óptica, siempre que sean susceptibles de ser utilizadas por distintos operadores y para distintos sistemas de telecomunicación.En 1999, Bruselas planteó incluso la prohibición total de utilizar los fondos comunitarios para el desarrollo de las llamadas redes troncales del mercado de telecomunicaciones y, en concreto, la prohibición de financiar cualquier infraestructura de telefonía fija y móvil.El maximalismo del planteamiento correspondía, curiosamente, a Martin Bangeman, a la sazón comisario europeo de Telecomunicaciones y sólo meses después fichaje estrella de Juan Villalonga para Telefónica. Este año, la Comisión precisaba los términos de su posición, pero subraya que, como principio, 'el apoyo comunitario no deberá fortalecer la posición dominante de ningún operador'.NormativaBruselas dictó en julio de este año unas estrictas normas para restringir la financiación a las inversiones en redes abiertas a todos los operadores. Y supeditó su concesión a un sistema contable por parte del propietario de la infraestructura.

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