Alemania

Schröder flexibiliza el despido y la rebaja fiscal por la presión de la CDU

El canciller alemán, Gerhard Schröder, ha logrado sacar adelante sus planes de reforma fiscal y laboral, aunque con grandes concesiones a la oposición conservadora. El ansiado recorte de impuestos para el próximo año, que debería impulsar el consumo y ayudar a Alemania a salir de un estancamiento que dura ya tres ejercicios, ha quedado reducido a la mitad.

La reforma se paralizó después de que la Cámara baja, donde la coalición gubernamental tiene mayoría, la aprobara, pero fuera rechazada por la Cámara alta, donde dominan los conservadores. Desde entonces, una comisión de intermediación trataba de encontrar una solución que sólo ha sido posible con la negociación directa entre Schröder y la líder de la oposición, Angela Merkel.

El canciller Schröder procuró mostrarse optimista pese a la evidente concesión a los conservadores de la Unión Democratacristiana (CDU). 'No es lo que yo quería, pero servirá para mejorar la situación económica', dijo el político socialdemócrata. La oposición era partidaria de bajar los impuestos, pero se negaba a aprobar una reforma fiscal que aumentaría aún más el ya enorme déficit público alemán. Alemania superará con creces tanto este año como el próximo el límite de déficit del 3% del PIB impuesto por Bruselas.

Tres diputados del SPD y Los Verdes anuncian que votarán en contra del pacto con la CDU

Para el sector minorista, uno de los principales beneficiarios del recorte de impuestos, el acuerdo es insatisfactorio. La Federación del Comercio Minorista (HDE) revisó inmediatamente a la baja sus previsiones para el próximo año y dijo que las ventas del sector aumentarán sólo un 0,5%, frente al 1% pronosticado anteriormente.

Reformas laborales

Algunos expertos apuntan, sin embargo, que la oposición conservadora ha conseguido imponer algunos puntos que serán beneficiosos para la economía alemana a largo plazo y que coinciden con las demandas de la patronal. Así, se ha acordado aumentar la cuota de privatizaciones para ingresar 5.300 millones de euros adicionales. Además, la ley de protección frente al despido afectará en el futuro a las empresas de más de 10 trabajadores y no a las de más de 5, como hasta ahora. En el área de desempleo, la CDU ha impuesto sus tesis para obligar a los parados de larga duración a aceptar cualquier tipo de empleo, incluso aquellos con remuneración inferior a su anterior trabajo.

Pese al acuerdo alcanzado ayer, el canciller Schröder aún no puede respirar tranquilo. Una vez incorporadas las demandas de la oposición, la reforma se votará de nuevo este viernes en ambas Cámaras, pero tres diputados de la coalición gubernamental ya han anunciado que esta vez se opondrán en la Cámara baja (Bundestag). Para los tres críticos, dos del ala más izquierdista del Partido Socialdemócrata y uno del Partido Verde, la concesión a los conservadores es inadmisible.

Riesgo: Dos diputados del SPD y uno 'verde' votarán en contra

Pese al acuerdo alcanzado ayer, el canciller Schroeder aún no puede respirar tranquilo. Una vez incorporadas las demandas de la oposición, la reforma se votará de nuevo este viernes en ambas cámaras, pero tres diputados de la coalición gubernamental ya han anunciado que esta vez se opondrán en la cámara baja (Bundestag). Para los tres críticos, dos del ala más izquierdista del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y uno del Partido Verde, las concesiones a los conservadores son inadmisibles. En concreto, critican la flexibilización de la protección frente al despido y, sobre todo, la futura obligación para los parados de larga duración de aceptar todo tipo de empleos, incluso aquellos peor pagados que su anterior ocupación. Otros parlamentarios de la coalición han reconocido que tienen dudas.

IRPF: 45% de tipo máximo y 16% de tipo mínimo

El acuerdo supone reducir el tipo máximo del IRPF del actual 48,5% al 45% y el mínimo del 19,9% al 16%. La intención del Gobierno era reducir el tipo máximo hasta el 45% y el mínimo al 15%. El alivio fiscal tan sólo comportará 7.800 millones de euros, la mitad de los 15.600 millones previstos en el plan del Gobierno. El resto, hasta el objetivo inicial, queda pendiente para 2005. Pese a que la señal al contribuyente no es tan clara como se lo había propuesto el canciller, todas las partes implicadas en las negociaciones, pero también empresarios y sindicatos, se manifestaron satisfechas con el acuerdo.

Financiación con privatizaciones

La rebaja se financiará con privatizaciones y emisiones de deuda, pero de forma limitada, en virtud de la imposición de la CDU. Sólo se financiará la pérdida de ingresos con deuda en un 25%, y el resto con privatizaciones, por las que se pretende ingresar 5.300 millones de euros; en principio se esperaba deshacerse de participaciones estatales por 2.000 millones. La rebaja fiscal será además financiada con recorte de ventajas fiscales y subvenciones, como la desgravación de desplazamiento laboral (0,3 euros por kilómetro) o las ayudas para la construcción de vivienda particular (se recortan un 30%).

Otra vuelta de tuerca a los parados con prestación

Los parados crónicos deberán aceptar todo tipo de ofertas de empleo aunque la remuneración sea inferior a la media de los convenios de su región. Además, la CDU logró que los municipios puedan, si así lo desean, administrar a los parados crónicos en vez de dejarlos en la Oficina Federal. Otro de los puntos de la reforma afecta a la ley de protección contra el despido, que en el futuro sólo tendrá validez en empresas con más de diez empleados y no de hasta cinco, como ahora. Los municipios aumentarán del 20% al 28% la parte del impuesto de actividades económicas que se quedará en sus arcas.