Lunes de los fondos

El año que no llegó la deflación

Entre 1999 y comienzos de 2003 los fondos de inversión domiciliados en España han sufrido una de sus peores crisis, si no la peor, viendo cómo su patrimonio global pasa de los 206.200 millones de euros de finales de 1999 hasta los 171.000 millones de diciembre del año pasado. Durante 2003 se ha recuperado de manera formidable: 196.200 millones a finales de noviembre.

Entre tanto, la composición del patrimonio ha hecho un viaje de ida y vuelta hacia los activos sin riesgo, donde ya estaba antes de que se iniciara la gran subida de las Bolsas a partir de 1996. Lo único que ha cambiado es que, si entonces los activos sin riesgo eran Fiamm y fondos de renta fija a corto plazo, ahora se les han sumado los garantizados.

Para quien quiera alternativas, siquiera parciales, a esos tres tipos de fondos, ¿cuál habría de ser la mejor estrategia de inversión para el año 2004? Una pregunta que tiene tantas respuestas como perfiles de riesgo existen.

El periodo entre el verano de 2004 y 2005 podría ser crítico para la Bolsa

Buena parte del mercado descuenta que la renta fija ha dado casi todo lo que podía dar de sí. O lo que es lo mismo, que las expectativas de revalorización de la renta fija no son lo bastante importantes como para que merezca la pena correr el riesgo de una recaída fuerte de los precios, en el caso de que los tipos de intervención del dólar empezaran a subir antes de lo previsto. Sin embargo, no está ni medio claro que la renta fija no pueda todavía proporcionar importantes plusvalías: para mediados de 2004 el efecto de las medidas de política monetaria y fiscal de EE UU habrán agotado su impacto y la necesidad de controlar el déficit por cuenta corriente estadounidense pondrá un freno al crecimiento. Sólo las desmesuradas necesidades de financiación del Tesoro norteamericano o un espectro al que ya no se teme, el de la inflación, podrían alterar el panorama. Seguramente hay vida por debajo de la rentabilidad de la deuda USA a 10 años, en este momento en el 4,27%.

Los fondos de renta variable tendrán, probablemente, un buen primer semestre: el patrón de comportamiento que están siguiendo las Bolsas en la actualidad da margen para un 10% a un 15% de subida adicional a las Bolsas norteamericanas. Y para las europeas la misma revalorización, menos la depreciación del dólar. Tras el verano, las cosas podrían complicarse. De hecho, el periodo entre el verano de 2004 y el verano de 2005 podría ser crítico.

En cuanto a las divisas, mejor estar en fondos en euros. O en fondos que cubran el riesgo de cambio.