Fondos

Bonos que dependen de la Bolsa

La renta fija convertible es un activo peculiar que aprovecha las ventajas propias de la renta fija y las de la renta variable. De un lado es un bono que, como tal, tiene un plazo y un cupón que recibe el inversor. De otro, da la opción en un momento dado de convertirlo en un número determinado de acciones de la compañía que ha hecho la emisión.

Esta peculiaridad del bono convertible hace que se comporte acorde con la acción de la compañía que ha hecho la emisión, pero limita las pérdidas cuando aquella cae en Bolsa. 'Cuando suben las acciones de la compañía, la opción de convertir el bono en acción tiene más valor, a veces más incluso que el que tiene el bono', explica John Everhart, gestor del fondo global de bonos convertibles de American Express Funds.

Los fondos que invierten en estos activos se han convertido en una alternativa rentable -junto con los bonos de alto riesgo y la deuda emergente- a la renta fija tradicional, cuyo potencial está decayendo y su riesgo aumentando.

La media de revalorización anual de estos fondos, según datos de Morningstar, se sitúa en el 4,7%. Los mejores productos alcanzan ganancias de hasta el 10%.

Según datos de Ibboston Associates, una agencia independiente estadounidense, históricamente los bonos convertibles recogen, de media, el 70% de las ganancias del S&P 500, pero tan sólo sufren el 50% de la caída cuando las cosas vienen mal dadas. 'Eso los hace diferentes', afirma Everhart.

Aunque relativamente recientes en España, los bonos convertibles nacieron en Estados Unidos en 1954. No fue, sin embargo, hasta los años setenta cuando comenzaron a tomar protagonismo, gracias al lanzamiento de índices que replicaban el comportamiento de estos bonos y a una mayor transparencia.

'En los últimos años se ha disparado su popularidad y las emisiones son más y con una mejor calidad de crédito. En Estados Unidos más de la mitad de las emisiones tienen el grado de aptas para invertir', añade Everhart.

El momento actual es especial para los convertibles por la anómala situación que reflejan los mercados. La renta variable está subiendo, pero la renta fija no ha corregido todavía. El riesgo para los convertibles reside en una subida de los tipos de interés oficiales, que se espera el año que viene. Sin embargo, su impacto sería menor que en la renta fija tradicional, pues están más correlacionados con los activos bursátiles.

'El entorno de recuperación económica que conocemos hoy es favorable para el mercado de acciones y desfavorable para el mercado de bonos, pero es particularmente atractivo para las obligaciones convertibles', sostiene Alexandre Jeanblanc, gestor de BNP Paribas Asset Management.

El análisis de las compañías tiene un componente más de Bolsa que de la renta fija. Sobre todo se miran, como en las acciones, los fundamentales. En todo caso, los gestores recomiendan, como en todo, la diversificación en un buen número de sectores.

Un mercado apetitoso para 'hedge funds'

El arbitraje con bonos convertibles es una de las estrategias clásicas que utilizan los fondos de cobertura o hedge funds para obtener ganancias al margen de la evolución de los mercados. Estos fondos buscan las ineficiencias que puedan darse en un momento determinado entre el precio del convertible y el de la acción para apostar por uno u otro.

Este interés ha generado grandes flujos de capital hacia los mercados de bonos convertibles en todo el mundo que están permitiendo su desarrollo y, con él, el interés de las compañías por financiarse a través de estos activos. La mitad del mercado de convertibles, de hecho, corresponde a los fondos de cobertura.

La parte negativa para muchos gestores de fondos de bonos convertibles está en la práctica habitual de los hedge funds de vender corto las acciones, es decir, de apostar fuerte por su caída, unos movimientos que califican de excesivamente agresivos.