Aeronáutica

Condit dimite por los escándalos de Boeing

Condit declaró que ha meditado su dimisión durante una semana y media. No obstante, la rápida aceptación del consejo hizo suponer ayer a algunos analistas que la sorprendente salida de Condit y su rápido reemplazo han sido el resultado de las presiones de los consejeros.

Para abundar en esta teoría, Boeing sólo dijo en su comunicado que 'se necesita una nueva estructura de liderazgo'. Lewis Platt, hasta ahora consejero, y nuevo presidente no ejecutivo, manifestó que Condit ha actuado con dignidad y sin egoísmo, reconociendo que su dimisión es buena para Boeing.

Condit, de 62 años y consejero delegado desde hace ocho, se despide una semana después de que Michael Sears, financiero y su posible sustituto en 2005, fuera despedido por contratar a una asesora del Pentágono que previamente fue su interlocutora para un importante contrato para renovar la flota de aviones cisterna.

Este problema se suma al que ha habido con las Fuerzas Armadas por espionaje de su competidor Lockheed. Ambas son cuestiones graves para una empresa que busca su crecimiento en el área de defensa dado el mal mercado en aviación comercial y en el sector espacial. Stonecipher, de 67 años, que ha sido vicepresidente con Condit, dijo ayer que su prioridad es reconstruir la reputación de Boeing y arreglar relaciones en Washington.

Stonecipher, quien dirigió McDonnell Douglas, decía ayer que no ha aceptado el cargo para ser un líder temporal porque eso no sería bueno para la compañía. 'Estamos determinados a que los eventos del año pasado no oscurezcan la fortaleza de la empresa', afirmaba Stonecipher.

Airbus. A la espera de las investigaciones

La competidora europea de Boeing, Airbus, está a la espera de las investigaciones sobre el contrato de los aviones con el Pentágono y ayer declinaron hacer alguna valoración sobre la dimisión de Phil Condit.

Los problemas de Boeing son en buena medida fruto de la cada vez mayor competencia que la europea está ejerciendo sobre la americana. Ayer mismo Airbus se apuntó una victoria en el terreno de la aviación comercial al ganar una orden de la australiana Qantas por 23 aviones, valorados en 1.150 millones de dólares, para su nueva línea aérea económica, Jetstar. Tradicionalmente Boeing había mantenido una fuerte posición en el mercado de las aerolíneas domésticas baratas, pero Airbus empieza a hacerle sombra. Qantas tiene un premio de consolación para Boeing y le ha encargado otros cinco aparatos.

El último gran tanto que se ha sumado Boeing en el globalizado mercado de la aviación comercial es el ganado con China recientemente, aunque éste se enmarca dentro de un gesto del país asiático que quiere mejorar sus relaciones comerciales, en constante tensión, con EE UU.