EDITORIAL

Estrategias para pagar menos

Las últimas semanas del ejercicio fiscal son las más propicias para hacer un cálculo previo de lo que será la declaración del impuesto sobre la renta que se presente la próxima primavera. En lo que queda de año pueden realizarse operaciones que permiten rebajar considerablemente la carga fiscal. Planes de pensiones, inversión en vivienda, minusvalías en inversiones bursátiles o fondos, depósitos a más de dos años o ciertos seguros de vida son algunos instrumentos que sirven para pagar menos impuestos. Un contribuyente que realizara antes de fin de año inversiones en cuenta-vivienda y un plan de pensiones hasta el máximo permitido por la ley podría ahorrarse 5.400 euros en su declaración.

El sistema fiscal español moderno ha ido acumulando desde su creación, durante la transición política a la democracia, diversos tipos de deducciones y desgravaciones justificados bajo criterios sociales. Así nació en los ochenta la ayuda a la compra de vivienda, que trata de compensar lo elevado de su precio para la mayoría de la población española; o en los noventa se fomentó la inversión en planes de pensiones, justo cuando existían más dudas sobre la viabilidad a largo plazo de las pensiones públicas.

Sin embargo, son muchos los expertos que consideran contraproducente este sistema de deducciones. Por un lado, el trato fiscal a los ciudadanos es a menudo discriminatorio, porque a iguales inversiones en productos financieros similares se pagan distintos impuestos. Por otro lado, algunos incentivos han tenido el efecto contrario al deseado. Es el caso de la ayuda a la vivienda, que no ha frenado la escalada de precios, sino que más bien la ha alimentado porque lo que aporta el Estado se incorpora al precio. Es además muy discutible que sólo deba recibir apoyo fiscal la compra y no el alquiler de viviendas. Futuras reformas del IRPF, como las que se anuncian para la próxima legislatura, deberían abordar estos debates y apostar por un impuesto más sencillo, además de más justo.