Divisas

El euro recupera el soporte de los 1,19 dólares

El euro ha comenzado hoy la jornada cediendo terreno frente al dólar e incluso ha llegado a perder los 1,19 dólares. Sin embargo, a medida que avanzaba la sesión ha ido recuperando terreno y a las 17.00 (hora española) ha alcanzado los 1,1931 dólares. Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) ha fijado su cambio oficial en 1,1899 dólares.

Hoy, Lucas Papademos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), ha señalado respecto a la subida imparable que ha experimentado el euro en el último año y medio, que las mercancías y servicios de los países de la eurozona no han perdido competitividad. Papademos ha manifestado que "pese a la ganancia del euro frente al dólar en el último año y medio, incluida la registrada desde agosto, el tipo de cambio efectivo del euro, tanto en términos nominales como reales, está cercano a la media de los últimos 25 años".

Varios economistas situaron su previsión de alzas para la moneda única hasta alcanzar los 1,5 dólares, y alertaron de la posible crisis que ello conllevaría. Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Alan Greenspan, insufló el optimismo de quien opina que los desequilibrios pueden resolverse de forma "benigna".

El ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kenneth Rogoff, tildó de "inevitable" el desplome del dólar, lo que "no será catastrófico, pero sí muy doloroso" para la zona euro, vaticinó. Estas declaraciones se produjeron en una jornada en la que la divisa comunitaria llegó a escalar hasta los 1,1909 dólares, tras apreciarse un 35% respecto de la misma fecha hace dos años. En una entrevista a Bloomberg, el canciller alemán Gerhard Schröder, confesó que un rebota del dólar propiciaría una mejora en las economías europea y estadounidense, impulsando las exportaciones del viejo continente y posibilitando un descenso del déficit de Washington. "Las dos partes quieren alcanzar un tipo de cambio más favorable; nadie quiere un dólar débil", aseguró. Nada más hacer estas declaraciones, el billete verde repuntaba ligeramente.

Bajo el acantilado de los mínimos de la divisa estadounidense se esconde, además de la complejidad del escenario político internacional y el aviso por parte de EEUU sobre la eventual imposición de aranceles a las importaciones textiles chinas, el desmedido apetito de ese país por los productos extranjeros, que le ha generado un déficit corriente inusitado del 5% del PIB. Para financiarlo, Washington necesita atraer capital extranjero y el mismo Greenspan reconoció que por "la deuda externa pendiente, podría ser cada vez más difícil" sufragarlo.