TRIBUNA

Por fin, los beneficios

La recuperación económica se hace patente en los resultados de las compañías estadounidenses del último trimestre, dice el autor. Sin embargo, sostiene que la evolución de las 'telecos', la automoción y los servicios públicos pueden lastrar la evolución futura

Desde el pasado 7 de octubre, momento en el que comenzó en EE UU la presentación de resultados empresariales del tercer trimestre del año, los índices bursátiles han continuado con su tendencia alcista y hasta en dos ocasiones se han situado en máximos anuales. A pesar de que un alza del 5% puede considerarse reducida, si tenemos en cuenta las ganancias acumuladas por los índices desde los mínimos de marzo (30%), la sobrevaloración que presenta en términos de PER el S&P 500 y el repunte de la curva de tipos, queda patente el efecto del denominado Earning Momentum (momento de beneficios) positivo. De esta forma, y aunque sea de forma simplificada, se podría decir que la recuperación desde marzo de los índices se ha debido a la concatenación de una serie de factores: hasta abril, disminución de la prima por riesgo; hasta mediados de junio, relajación de la curva de tipos; hasta octubre, mejora en las perspectivas macroeconómicas y, a lo largo del último mes, su plasmación en los beneficios empresariales.

De los resultados del tercer trimestre se pueden extraer varios aspectos positivos. El primero es que el crecimiento de los beneficios (un 21,2%) supone la mayor tasa desde los dos primeros trimestres de 2000 y que, junto a la recuperación observada en los anteriores trimestres del año, permite elevar la previsión para el conjunto de 2003 hasta el 18,4%, frente al 11,7% que se anticipaba en marzo. Aunque la recuperación de los beneficios sigue muy condicionada por la reducción de costes, se constata que los ingresos comienzan a dar señales de recuperación, al crecer un 8,7% en este periodo, frente al 7,5% del trimestre anterior. Además, es relevante que el incremento de beneficios sea generalizada en todos los sectores. Si bien la energía sigue registrando tasas por encima de la media (52%), se observa en este trimestre una mayor homogeneización (tan sólo distorsionada al alza por Lucent en tecnología), de tal forma que todos los sectores ofrecen un incremento de la tasa de avance del BPA (beneficio por acción). Es reseñable, también, que la banca de inversión, en récords históricos, y el sector financiero, en general, presenten resultados muy positivos, lo que pone de manifiesto que ha conseguido esquivar la desaceleración económica (ha mantenido un ROE superior al 15%) y se ha convertido, así, en una de las claves para evitar entrar en una recesión. Por último, resulta clave el hecho de que sectores de la nueva economía también comiencen a dar señales positivas.

El destacable incremento del beneficio por acción está motivado por unos factores que difícilmente se darán en los próximos trimestres

En conclusión, consideramos que los beneficios del tercer trimestre en EE UU deben valorarse de forma positiva y justifican las alzas del S&P 500 desde los mínimos de marzo. Sin embargo, cabe realizar matizaciones. El fuerte crecimiento del BPA está motivado por factores que difícilmente se volverán a dar en los próximos trimestres (estímulos fiscales, tipos de interés en mínimos y depreciación del dólar), por lo que no es previsible que se repitan tasas de crecimiento del 20%. Además, la fuerte competencia empresarial seguirá presionando los ingresos, mientras que las elevadas ganancias de competitividad conseguidas hasta el momento limitan que las empresas puedan seguir reduciendo costes. Sectores como el de telecos, automoción o utilities (servicios públicos), ponen de manifiesto su dificultad para incrementar beneficios. Las compañías de telecomunicaciones siguen sufriendo los efectos de la fuerte competencia; la recuperación de la automoción, por otra parte, está motivada por las filiales financieras y no tanto por la venta de automóviles. El crecimiento del BPA de los servicios públicos es prácticamente nulo e insuficiente para llevar a cabo los proyectos de inversión que necesitan para modernizar las infraestructuras. En consecuencia, salvo que se revisaran al alza de forma importante las previsiones de crecimiento del PIB para 2004 (actualmente cerca del 4%), no es posible justificar incrementos del BPA más allá del 10-15%. De esta forma, posiblemente no podamos contar con Earning Momentum positivo, lo cual no implica que las bolsas no puedan revalorizarse el próximo año, si bien lo harán en línea con el alza de los beneficios (obviamente, ceteris paribus). Así, seguimos considerando que el margen de revalorización de los índices bursátiles es de entre un 10% y un 15%, con un horizonte temporal de un año.