Rusia

El dinero se queda en Rusia

Los inversores extranjeros no apuestan por el abandono de Rusia, pese al terremoto que ha supuesto el encarcelamiento y destitución del hombre más rico del país y presidente de la petrolera Yukos, Mijail Jodorkovski. Ese inmenso país cuenta con una economía paulatinamente más saneada (un PIB que crece por encima del 5%), con una progresiva capacidad de consumo (9.300 dólares de renta per cápita en 2002) y con unas reservas de materias primas que lo hacen muy atractivo para el capital exterior, especialmente para las grandes petroleras.

La reacción de la primera compañía mundial, la estadounidense Exxon Mobil, va en esa línea. Tras la frustración que le ha supuesto la ruptura de las negociaciones para entrar en Yukos tras la caída de Jodorkovski, el grupo busca ya otras vías. Su presidente ejecutivo, Lee Raymond, ha recomendado paciencia y ha recordado que las petroleras están acostumbradas desde hace decenas de años a afrontar riesgos políticos en áreas como América Latina, Arabia, Libia e Irán. En esta línea, un portavoz ha señalado que Exxon sigue 'muy interesado en invertir en Rusia'. 'Hay que tomar ese país con unas perspectiva a largo plazo y desentenderse del caso Yukos'.

La compañía americana prevé además destinar 12.000 millones de euros a su proyecto en Sajalin (región ubicada en el extremo oriental de la federación), lo que la convertirá en el mayor inversor extranjero en ese país. También algunos bancos inversores y fondos de inversión han sabido ver algunos aspectos positivos en el acontecimiento. Un informe de Merrill Lynch del pasado lunes mantiene la recomendación de neutral para Yukos, aunque se pregunta sobre el sucesor del líder derrocado y su efecto en la gestión de la empresa rusa. Y Morgan Stanley subraya que el 'affaire Jodorkovski probablemente no será contagioso', aunque señala que habrá que 'esperar un tiempo antes de conocer el destino de la confiscación de las acciones de Yukos'. Y se relativiza la importancia de la caída de las Bolsa, ya que gran parte de las inversiones, incluso las extranjeras, están en compañías que todavía no cotizan.

Exxon Mobil mantiene una inversión de 12.000 millones de euros en la región de Sajalin y recuerda que las petroleras están acostumbradas a asumir riesgos

Una opinión similar es expresada por Javier Landa, secretario general de la organización de comercio exterior Acex , que cuenta con una sociedad encargada de la logística de empresas españolas en Rusia, básicamente de alimentación, como Nutrexpa, Chupa Chups o Campofrío. 'Se trata de una lucha de poder político en torno a las compañías con recursos naturales', señala. No obstante, admite que existe, en general, una inseguridad jurídica que puede afectar a nuevos proyectos, como uno previsto por Danone, 'pero no a las empresas que ya están instaladas'. El director de relaciones internacionales de las Cámaras de Comercio, Fernando Puerto, considera que la crisis de la petrolera no afecta a los intereses españoles, ya que está más relacionada con la historia de las privatizaciones. La recomendación es de tranquilidad. Las citadas compañías son, además, algunas de las beneficiadas por el fuerte aumento del consumo en Rusia.

Y en esa idea se mueven también algunas grandes sociedades europeas. Deutsche Bank ha anunciado esta semana la adquisición de un 40% de United Financial Group, banco de inversión con sede en Moscú, mientras que la sueca Ikea ha anunciado que continuará su expansión en ese país, donde ya cuenta con una factoría en San Petersburgo.

æpermil;ste ha sido el objetivo de las intervenciones del presidente ruso, Vladimir Putin, en su actual gira por Europa. Este hombre, que es reconocido por guardar su puño de hierro en un guante de plomo, lanzó el jueves en Roma mensajes de tranquilidad a los inversores extranjeros. Ratificó su apoyo a los fiscales que llevan el caso Jodorkovski, pero subrayó que el Estado ruso no va a destruir Yukos, y que no es previsible que se la aleje de los yacimientos de Siberia.

El varapalo ha llegado más por la vía política, en parte desde Estados Unidos, donde el asesor Ricard Perel ha cuestionado la presencia en el G-8 de Rusia. Pero a estos vaivenes siempre son sensibles las agencias de calificación y Standard & Poor's ha anunciado que podría rebajar la nota de la deuda rusa.

Más crudo y más demanda para las firmas de lujo

El impulso del crudo y del gas es una de las bases de los actuales responsables de la economía para mejorar su balanza comercial. Rusia se está acercando a Arabia Saudí, líder mundial, y su producción se ha elevado en el último año a 7,6 millones de barriles al día. Y aunque según los expertos precisa del capital extranjero en ese sector, el Gobierno de Moscú prevé destinar a ese sector un 5% de su PIB. El nuevo presidente ejecutivo de Yukos, Simon Kukes, ha destacado que su grupo no necesita a las empresas occidentales para crecer.

Y otra manifestación de la nueva etapa es el aumento de la demanda de firmas de lujo, como subraya Javier Landa, de Acex. Y tal vez ése pueda ser uno de los caminos para compensar el desequilibrado comercio español con Rusia: 790 millones de dólares de exportaciones frente a 2.700 millones de importaciones.