Pacto de Estabilidad

Las posibles sanciones a Francia por el excesivo déficit enfrentan a los Quince

En una reunión del Eurogrupo, los titulares de Economía de los países de la zona euro analizarán hoy la serie de recomendaciones a Francia que abren una nueva etapa en el proceso abierto contra ese país por déficit excesivo y que podría redundar en una fuerte sanción económica. Si se alcanzara acuerdo, la decisión deberá ser aprobadas oficialmente mañana en el Consejo de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin). Sin embargo, todo parece indicar que los países grandes y con dificultades para controlar su déficit (Alemania e Italia, sobre todo, aunque también Gran Bretaña, además de Luxemburgo) podrían bloquear la decisión e impedir la multa.

En el otro lado, Austria, Finlandia y Holanda son los más estrictos a la hora de exigir que se apliquen los procedimientos y plazos del Pacto de Estabilidad. El Gobierno de Ámsterdam ha llegado a pronosticar una grave crisis en la UE si Francia elude cumplir con sus obligaciones.

"No prevemos retirar nuestra recomendación para Francia", insistía hoy el portavoz de la Comisión de Economía, Gerassimos Thomas, ante la perspectiva de una división irreconciliable en el Eurogrupo y el Ecofin sobre este tema. Dado que la presidencia italiana se ha mostrado partidaria de Francia, existe la posibilidad de que el debate quede esta semana sin solución y se aplace nuevamente al Ecofin del 25 de noviembre.

También el Banco Central Europeo ve necesario controlar el déficit de estos países para la buena marcha de la economía de la zona euro. Así, hoy el vicepresidente del BCE, Lucas Papademos, ha señalado que "es necesario tomar medidas urgentes y sustanciales de carácter correctivo". El vicepresidente del BCE ha pedido no debilitar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo, que vincula a los países de la zona euro, y ha afirmado que unas finanzas públicas saneadas son indispensables para "un crecimiento rápido y sostenible".

Portugal y Alemania, también en dificultades

Y es que Portugal o Alemania también tienen dificultades para cumplirlo, pero éstos sí se han plegado hasta ahora a las recomendaciones, a diferencia del país galo. Otros, como Italia, Holanda, Grecia y Reino Unido, están cerca de superar el límite, por lo que en los últimos meses se han repetido las declaraciones políticas a favor de una flexibilización de los criterios del Pacto.

Algunos países consideran, no obstante, que hay que mantener los baremos actuales, como es el caso de Holanda, cuyo ministro de Finanzas, Gerrit Zalm, ha anunciado "graves consecuencias para la UE", que pueden llegar incluso a una "crisis institucional", si países como Francia no se ajustan al límite permitido. También el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pedro Solbes, defiende la vigencia del Pacto y ha amenazado con que la Comisión Europea podría verse obligada a aplicar las sanciones estipuladas, aunque no sea ése su deseo.

Hasta ahora Francia no ha mostrado ninguna voluntad de aplicar las medidas necesarias para reducir de forma inmediata el déficit, cuyo control subordina a la recuperación de su difícil situación económica. La Comisión exige un esfuerzo adicional, aunque otorga a París un margen hasta 2005.