Lealtad, 1

El precio del dólar y su valor

A sus 72 años, Warren Buffet asegura que por primera vez está comprando divisas. Como inversión, se entiende, porque probablemente el llamado oráculo de Omaha haya visitado la Toscana o la Costa Azul. Buffet afirma, en una carta abierta publicada en la revista Fortune, que su fondo Berkshire Hathaway sólo había invertido en dólares, pero que desde 2002 mantiene posiciones en monedas diferentes del dólar porque cree que el excesivo déficit comercial del país terminará por lastrar la moneda. Una preocupación que, señala, arrastra desde 1987.

Sus declaraciones suelen rebosar sentido común, pero ésta suena a eslogan. Si se preocupaba desde hace 16 años, ¿por qué esa obcecación en comprar sólo producto nacional? ¿Si es un gestor tan admirado -su fondo ha rentado un 22% anual en los últimos 40 años-, por qué nunca ha buscado oportunidades al extranjero? Sólo él lo sabe. Incluso, a pesar de lo que pueda parecer, podría estar equivocado.

Ahora bien, si hay una virtud con la que Buffet se ha labrado su fama, ésa es la capacidad de detectar diferencias entre el precio de las cosas, esto es lo que se paga por ellas, y su valor. Esta sabiduría le llevó a evitar valores tecnológicos en plena burbuja, porque no sabía lo que valían.

De este modo, parece sugerir que el dólar no vale lo que se paga por él. Una hipótesis que se ha de tomar en su justa medida por varias cosas. Sobre todo, porque Buffet se limita a seguir la corriente, hoy por hoy bajista en lo referente al billete verde. Pero ha provocado el revuelo mediático habitual.

¿Está el dólar bien valorado? Actualmente la moneda sólo se sostiene por los flujos de capital que cada día llegan a Wall Street. Porque, mientras tanto, los comerciantes sacan divisas del país para comprar los bienes extranjeros que arriban a los puertos de las dos costas. Así, podría pensarse que la moneda estadounidense cotiza donde lo hace por obra de la economía financiera, no de la real. El mercado lo ha colocado donde está, y seguirá en los niveles actuales mientras quienes se dedican profesionalmente a comprar y vender dólares lo permitan, y mientras los chinos y japoneses compren fervientemente bonos del Tesoro.

Esto es, precisamente, de lo que habla Buffet. El mercado podrá llevar el dólar -y la vivienda y las acciones de Terra- a determinados niveles. Pero, basándose en la información disponible y en la sabiduría de sus 72 años, a él le parece que no está justificado y que el tiempo terminará por poner las cosas en su sitio.

nrodrigo@cincodias.es