Cinco Sentidos

Montebaco, la isla de la Ribera

Equipada con la tecnología enológica más avanzada, la firma explota las bonanzas de la tinto fino

Amediados de los ochenta, el industrial vallisoletano Manuel Esteban decidió crear su propia bodega en la Ribera del Duero. Y el lugar elegido para albergar este proyecto personal fue la finca Monte Alto, una propiedad situada a caballo entre los términos municipales de Valbuena y Pesquera de Duero, los dos municipios con mayor resonancia internacional de la denominación. En esta finca, que hasta ese momento se había empleado para la agricultura extensiva y ganadería, Manuel Esteban plantó una veintena de hectáreas de la variedad tinto fino y levantó una moderna bodega equipada con tecnología enológica avanzada en la que se elaboran vinos de primera clase, aunque en pequeñas cantidades, desde 1994.

La bodega es espaciosa, construida en un edificio rehabilitado de una sola planta que albergó en otros tiempos una bella vaquería. Y en torno a las instalaciones crecen los viñedos de Montebaco, al estilo de los châteaux franceses.

La explotación, que dista tan sólo cuatro kilómetros del río Duero, está rodeada de un paisaje tradicional donde los cultivos alternan con monte bajo de encinas, robles y enebros. Sin embargo, la ubicación de la finca en el valle del arroyo Jaramiel, a más de 800 metros de altitud, le confiere unas características geoclimáticas muy particulares que convierten a Montebaco en una isla dentro de la prestigiosa denominación. Un clima continental extremo con oscilaciones térmicas muy acusadas que favorece la correcta maduración de las uvas y unos suelos de limitada producción que refuerzan el carácter del vino son dos de las peculiaridades de la finca Monte Alto.

Actualmente cuenta con 50 hectáreas de viñedo conducido en espaldera para captar así hasta el último rayo de sol, y en el que la variedad tinto fino -estrella de la denominación- se erige como absoluta protagonista. Además, también acoge una pequeña proporción (cuatro hectáreas) de cabernet sauvignon y merlot.

Todas las labores de cultivo en Montebaco tienen como objetivo controlar el rendimiento de sus viñas, con la finalidad de obtener así producciones bajas (en torno a 4.000 kg por hectárea) y en consecuencia, frutos con concentraciones elevadas. Además, la bodega evita en lo posible el uso de herbicidas así como los tratamientos fitosanitarios. Los vinos se elaboran siempre a partir de frutos previamente seleccionados y durante todo el proceso de elaboración se reducen al mínimo las manipulaciones de los vinos.

Actualmente la bodega cuenta con las marcas Montebaco, Montebaco Selección Especial, Semele y Pago Senda Misa Reserva. Todos ellos tintos con crianza en barrica, elaborados según las pautas marcadas por César Muñoz, uno de los mejores enólogos de la Ribera que trabaja en la casa desde el año 1997.

Montebaco y Montebaco Selección Especial son varietales de tinto fino, con crianzas en roble que van hasta los 15 meses en adelante en el primero hasta los 24 meses en el segundo. En Semele la variedad tinto fino se complementa con un toque de la uva internacional merlot. En cuanto a Pago Senda Misa, el vino estrella de la bodega, éste es un varietal de tinto fino que puede considerarse paradigma de los Ribera de corte moderno: concentración, abundante carácter frutal y un trato adecuado y equilibrado de la crianza en barrica. Hoy en día Montebaco comercializa el 50% de sus vinos en el mercado internacional. Sin duda, una bodega para seguirle la pista.

Los vinos

Semele Cosecha 2000

Crianza: 12 meses en barricas de roble.

Variedades: tinto fino (90%) y merlot (10%).
Cosecha: 2000 -muy buena-.

Temperatura: 16-17 C. precio: 6 euros.

Semele 2000 está elaborado a partir de la variedad tinto fino complementada con un toque de la variedad internacional merlot. En cata presenta un color rojo cereza picota con destellos granate en su ribete. Buena intensidad aromática con recuerdos de frutos negros y un fondo ligeramente vegetal complementado con notas especiadas y de monte bajo. En boca es seco, al encuentro, con un tanino refrescante que le da viveza y un buen desarrollo gustativo en el que destacan las notas frutales y un grato toque mineral. Final de buena persistencia. Acompañará platos como las mollejas guisadas o las carrilleras de ternera.

Montebaco Crianza 2000

Zona productora: Ribera del Duero.

Crianza: 13 meses en barricas de roble.

Variedades: tinto fino.

Cosecha: 2000 -muy buena-.

Temperatura: 18 C precio: 9,90 euros.

En una añada complicada como la de 2000 es cuando una bodega da la talla. Este crianza presenta un bonito color rojo cereza picota con ribete granate. En la fase aromática aparecen abundantes y nítidas notas de frutos rojos, recuerdos de maderas ahumadas y suaves ecos de retama y matorral mediterráneo; más tarde aparecen notas minerales. En boca se muestra de cuerpo medio, frutal y equilibrado; taninos varietales tapizan un paso de boca agradable y con un buen equilibrio entre el contenido frutal y la crianza en barrica. Buena persistencia final con predominio de notas de cerezas maduras. Acompañará platos como una ternera a la jardinera.

Montebaco selección especial Cosecha 2001

Zona productora: Ribera del Duero. crianza: 15 meses en barricas de roble.

Variedades: tinto fino.

Cosecha: 2001 -excelente-.

Temperatura: 18 C. precio: 18,70 euros.

El buque insignia de la bodega. Un tinto para entender la Ribera. En cata presenta un bonito color rojo cereza picota muy madura con ribete violáceo. En nariz se muestra concentrado, aromático y muy complejo; las primeras notas presentes corresponden a frutas negras en confitura, maderas nobles y suaves recuerdos tostados y de algarroba; más tarde despliega ecos especiados con un elegante fondo mineral. En boca es potente, carnoso y bien estructurado con taninos nobles y de calidad en vías de integración que le dotan de un paso de boca amplio y con volumen. Perfecto acompañante para platos de caza.