Cinco Sentidos

El lujo japonés de Lexus desafía a las berlinas alemanas

Lexus es a Toyota lo que en Estados Unidos y Japón Infinity a Nissan y Acura a Honda. Son las divisiones de lujo en firmas de automóviles japonesas. En España intentan enfrentarse al dominio de las marcas alemanas en el segmento de berlinas de prestigio. En el caso de Lexus, la familia disponible incluye diversas opciones, que arrancan en la gama IS, equiparable a los Audi A4, BMW Serie 3, Jaguar X-Type y Mercedes Clase C. Este automóvil, de 4,5 metros y 400 litros de maletero, se ofrece en carrocerías sedán -cuatro puertas- y seudofamiliar, la Sportcross. Esta última permite un uso más lúdico, gracias a la versatilidad de su carrocería hatch-back, con portón trasero y un bajo plano de carga.

Los IS están disponibles en gasolina de seis cilindros en línea, de dos y tres litros. El primero, de 155 CV, y el segundo, 214. Logran 215 y 230 km/h, respectivamente, con un gasto de 9,8 y 11,2 l/100 km. Estos propulsores pueden ir acoplados a cajas manuales, de cinco o seis marchas, o bien automáticas de cuatro y cinco relaciones.

En todos los casos, la tracción es a las ruedas posteriores, el control de tracción viene de serie y, en el 3.0, también el de estabilidad. Tiene un habitáculo deportivo, presidido por una instrumentación inspirada en cronógrafos, unos asientos de corte dinámico y unos materiales y unos ajustes impecables. Hasta la dotación de serie, con cuero -según terminaciones-, climatizador, sistema de sonido con cargador para seis CD, cuatro airbag, ABS, etc., es muy completa. Los IS, disponibles en versiones Premium y Luxury, parten de 26.690 euros -hasta 40.480- o bien desde 39.330 -hasta 42.530- en el caso de los Sportcross.

El siguiente escalón, equiparable a los BMW Serie 5 y Mercedes Clase E, es la oferta GS, de dimensiones superiores a sus rivales, 4,81 metros de largo y más de 500 litros de maletero.

Recientemente actualizada, esta berlina de tres volúmenes -configuración sedán- ofrece un habitáculo muy suntuoso, gracias a sus abundantes apliques de madera, la tapicería de cuero, el climatizador de doble ambiente o el avanzado sistema de sonido, compatible con la opción del navegador -igualmente disponible en los IS-. Los GS, también de tracción trasera y con seis airbag y control de estabilidad de serie, cuentan con mecánicas 3.0 y 4.3, ambas de gasolina. La primera -desde 52.620 euros- es un V6 con 223 CV. Permite rebasar 230 km/h, con un gasto medio de 11,6 l/100 km, lo que se traduce en un andar muy solvente pese a los 1.655 kilos del conjunto en orden de marcha.

Como sucede con el 4.3, la transmisión es automática de cinco marchas. Respecto a este motor -81.310 euros-, más consecuente con el planteamiento de representación que supone un GS, son ya 283 CV, 250 km/h de velocidad punta y 12,3 l/100 km. Sus rivales son de mayor calado, pues sitúa en su punto de mira las versiones más asequibles de las grandes berlinas de representación, al estilo de los Mercedes S 320.

De todos modos, para este último cometido Lexus cuenta con el LS 430, recientemente actualizado. Monta la mecánica del GS 430, pero su transmisión es de seis marchas -con modo de trabajo secuencial-. La suspensión acaba de adoptar un sistema neumático de control electrónico y altura variable, similar al dispositivo que llevan los Audi A8. Son cinco metros de carrocería, ocho airbag, ABS y VSC, y una dotación de serie de asientos con multirregulación eléctrica, masaje, calefacción y hasta ventilación.