China

Todos los caminos conducen a China

China se encuentra en el epicentro de la atención mundial. Las grandes potencias exigen una revaluación de su divisa, por su efecto sobre la estabilidad financiera global. Mientras, las ofertas de acuerdos comerciales llueven en Pekín.

No deberíamos pensar en China como una amenaza, sino como una oportunidad'. La frase no es de ningún dirigente de Pekín, sino del primer ministro de Malaisia, Mahathir Mahamad, durante la reunión de la Asean (Asociación de Naciones del Sureste Asiático) la semana pasada. La aserción resume las inquietudes y los deseos de los vecinos del gigante asiático y de otros países más lejanos, como EE UU, que ven cómo China no sólo es un mercado cada vez más importante en la escena mundial, sino también un duro competidor.

EE UU, la Unión Europea, el G-7 y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han elevado sus voces para denunciar que la moneda china (yuan o renminbi) está infravalorada respecto al dólar, con el que mantiene un cambio prácticamente fijo de 8,3 a 1 desde 1994, y provoca, por tanto, la pérdida de competitividad de otras economías.

El FMI considera que China y otros países de la zona deberían flexibilizar sus tasas de cambio para reducir los desequilibrios globales. 'Con sus cómodas reservas y fuertes perspectivas de crecimiento, Asia está bien situada para seguir este consejo', ha dicho Shigemitsu Sugisaki, subdirector del Fondo. Según el FMI, los 1,7 billones de dólares de reservas con que cuenta la región son un riesgo potencial para la estabilidad financiera global. China tenía a finales de agosto 364.700 millones de dólares en reservas, un 19,8% más que en enero.

La situación es particularmente delicada para EE UU. Las asociaciones de fabricantes de ese país se quejan de que Pekín está impulsando las exportaciones con una moneda que, dicen, está hasta un 40% por debajo de su valor, lo que ha forzado la eliminación de 2,7 millones de puestos de trabajo en EE UU en los últimos tres años.

Pese a las presiones para revaluar su moneda, China ha asegurado que 'no es el momento apropiado', por los riesgos que supondría para su economía y su frágil sistema financiero. Aunque dicen que Pekín no está abriendo su economía de acuerdo a los compromisos adquiridos al entrar en la OMC (Organización Mundial de Comercio), miles de multinacionales se benefician de su barata mano de obra y la demanda interna. Bastan algunos ejemplos. La recién fusionada Konica Minolta acaba de anunciar que trasladará toda la fabricación de cámaras de fotos digitales a China, donde tiene 10.000 empleados. Los grandes grupos extranjeros del automóvil dominan un mercado que crece a tasas impensables en otras partes del mundo (un 30,7% hasta agosto). Y según el fabricante estadounidense Boeing, China necesitará cerca de 2.400 aviones, por un valor de 197.000 millones, durante los próximos 20 años para responder a un aumento del tráfico aéreo del 7,1% anual. Un mercado demasiado atractivo para ignorarlo.

Asombrosas cifras

1.300 millones de personas componen un mercado potencial muy atractivo para las empresas de todo el mundo.

900 dólares de renta per cápita anual demuestran el alto grado de pobreza que sufre la población pese a su espectacular crecimiento.

7%

Es el crecimiento del PIB que se prevé alcance China en 2003 pese al impacto que ha tenido la neumonía asiática en la economía.

57.000 millones de dólares de inversión extranjera directa prevista en este año. En 2002 fue el primer destino mundial.

8,3

El yuan o renminbi mantiene un tipo de cambio casi fijo con el dólar de 8,3 unidades por divisa de Estados Unidos.