EDITORIAL

Más empeño contra los precios

La cadena de formación de precios necesita una investigación a fondo. Más allá de la polémica sobre la fuerte subida de los alimentos frescos, los datos conocidos ayer son de nuevo un serio aviso. Hace décadas que la economía española demuestra incapacidad para sujetar la inflación, y la repercusión de este problema en la competitividad de las empresas es una losa demasiado pesada.

El dato de la inflación de septiembre se puede interpretar, y más de uno así lo hará, en clave optimista por la ligera desaceleración de los precios. El IPC aumentó un 0,3% en septiembre, lo que deja la tasa interanual en el 2,9%, una décima menos. Pero el índice está casi un punto sobre la previsión que maneja el Gobierno y el acumulado anual es del 1,4%.

Los responsables fueron en septiembre los alimentos frescos -el pollo, un 14,5% más caro-, vestido y calzado -ahora por el cambio de estación- y los libros de texto -comienzo del curso-. Este mes, si no los mismos, serán otros los causantes, casi siempre aquellos en los que no hay competencia exterior, como recurrentemente pasa con hoteles, cafés y restaurantes.

A pesar de las subidas notables de los alimentos frescos y el alza potencial de la energía, arrastrada por el petróleo, será difícil que se den incrementos tan fuertes como el año pasado en el tercer trimestre. Eso puede suponer un respiro. Pero es un pobre consuelo que no debe ocultar el problema. Lo preocupante de los datos conocidos ayer es que la inflación subyacente, que excluye los dos grupos citados, sigue en el 2,8%.

No basta con que el Gobierno encargue ahora investigaciones sobre ciertos precios. Es hora de exigir, como hizo ayer mismo un grupo de expertos reunidos por el Instituto de Estudios Económicos, medidas como que los tribunales de competencia no se limiten a esperar con los brazos cruzados y actúen de oficio sobre tantas inexplicadas subidas de precios. Y más cuando el mismo Observatorio de Precios de los Alimentos evidencia la desorientación que existe para encontrar una razón que explique tal escalada inflacionista.