Cinco Sentidos

La calidad de vida es horizontal

En el segmento de las grandes berlinas de representación militan automóviles de excepción. En esta ocasión se comparan los cuatro que vendrían a la mente de cualquier usuario, impulsados por las mecánicas más consecuentes.

Quién no ha pensado alguna vez en la vida que, de acertar una 'primitiva', lo primero que haría es correr al concesionario más próximo de Mercedes, Audi o BMW para hacer un encargo al instante.

Un paso más es pensar en Jaguar, una marca que poco a poco gana adeptos en nuestro mercado, gracias a una gama progresivamente más asequible que cuenta desde ahora con una motorización de gasóleo en su escalón de acceso (X-Type).

Son automóviles con un precio en torno a los 60.000 euros y que empiezan a contar todos ellos con motorización diésel

Se trata de automóviles de última generación, un rasgo que, técnicamente, los equipara en extremo. Por orden de aterrizaje, el último en llegar ha sido el Audi A8, seguido del Jaguar XJ (sólo un poco anterior), el BMW Serie 7 (desde hace algo más de dos años) y Mercedes Clase S (apareció en 1998, pero el pasado otoño recibió una somera puesta al día).

Pese al imparable avance de las motorizaciones animadas por gasóleo, hablar de un automóvil en el entorno de los 60.000 euros no debe suponer, a priori, mayor obstáculo en términos de consumo. Sobre todo porque los fabricantes intentan aquilatar el gasto a través de mecánicas de gasolina cada vez más eficientes y de un peso por días menor. En este sentido, Audi se vale del aluminio para realizar, íntegramente, la carrocería del A8.

Así puede compensar el incremento de peso que supone la inclusión del sistema de tracción total de la casa, llamado quattro, en todas las variantes excepto en la recién presentada 3.0. En todo caso, la mecánica V8 4.2 -disponible desde 84.700 euros- supone, al día de hoy, la más potente de su oferta. Además sus 335 caballos permiten una soltura con el vehículo cargado hasta los topes, o no. Por ejemplo, son 250 km/h de velocidad punta los que logra; además, requiere 11,9 litros por cada 100 kilómetros, correctos a tenor de un peso en orden de 1.780 kilos.

Cambio automático de seis marchas, suspensión neumática de control electrónico y un interior equipado con ocho airbag, climatizador doble, sistema de sonido Bose y asientos multirregulables eléctricamente son algunas de las prestaciones

Algo parecido ocurre con el BMW Serie 7. Tomando un modelo equiparable, el 745i (84.100 euros), hablamos de un vehículo igualmente dotado de mecánica V8 y un sistema de suspensión en el que figura las barras estabilizadoras activas. De cualquier modo, sus más de cinco metros de largo desaconsejan una conducción deportiva, para la que por otra parte no está ideado.

La vertiente más exclusiva

En la vertiente más exclusiva, Jaguar ofrece un XJ completamente nuevo. Adiós a las penurias que en términos de fiabilidad o de la falta de maletero tuvieron que soportar los clientes de la marca en este tipo de modelos. Precisamente, el XJ es bastante más grande de lo que a simple vista parece. Con una longitud de 5,09 metros disfruta de un habitáculo bastante espacioso, incluso apto para viajar en la parte trasera con holgura. También monta suspensión neumática de control electrónico y con un tren de rodaje que permiten una dinámica y cómoda.

Además, como en el A8, la carrocería está hecha en aluminio, de modo que pese a su volumen el peso se mantiene en cotas lógicas. Mecánicamente, la versión equiparable, de nuevo V8 y de 4,2 litros (86.100 euros), cuenta con 298 CV, que permiten idéntica velocidad punta y un gasto medio de 12,3 l/100 km.

Por último, el S430. La carrocería de este modelo abandona la pesadez de su antecesor. Quizá el precio base, 86.500 euros, o un equipamiento algo más justo de lo que sería deseable sean los únicos peros reales a este automóvil.

También tiene suspensión neumática de control electrónico, pero su espíritu le permite acercarse más al dinamismo del Audi que a las conservadoras maneras del BMW o el Jaguar. Mide cinco metros y ofrece un habitáculo para afrontar largos trayectos.