Divisas

La Bolsa apuesta por una voladura controlada del dólar

Octubre es el mes de los miedos para la Bolsa y quizá en ello resida su éxito, porque los mercados suelen hacer lo contrario de lo que la mayoría espera. En octubre se han producido las grandes quiebras de la historia, como las de 1929 y 1987. En el octubre en curso los recelos son los mismos de siempre. Cuentan los expertos que los operadores avezados ya han tomado posiciones, a la espera, como sucede por ahora, de que la realidad del mercado sea distinta a la que esperan la mayoría de los participantes.

En lo que va de mes no hay distingos respecto a la evolución de la segunda quincena de septiembre. La tormenta monetaria continúa, cebada ahora más en el yen que en el euro. Pero el ruido de fondo es menor. Se trata de una voladura controlada del dólar que gusta a los mercados. Lo peor es el estruendo, los movimientos bruscos, los terremotos, como el que sacudió los cimientos de las Bolsas y de los bonos hace tres semanas a propósito de un comunicado del G-7 que fue de todo menos sutil. De ahí la reacción bajista inmediata, sin recato.

En esta caída del dólar por entregas hay iniciativas, además, que favorecen el fortalecimiento de la base de las Bolsas. Destaca la emprendida ayer por el Banco de Japón al comunicar que facilitará liquidez al sistema, algo así como que no cunda el pánico que hay dinero para todos. Lo peor será el efecto monetario sobre las cuentas de resultados de las empresas japonesas, porque la mayor parte de ellas habían elaborado sus presupuestos con 117 yenes por dólar frente a los 109 escasos de media de esta semana.

El otro foco de atención especial es el inicio de la presentación de las cuentas trimestrales de las empresas cotizadas en Wall Street. Para el índice S&P 500, que es el que sigue, se espera un crecimiento del beneficio del 16%.

Con todo, los expertos recuerdan que octubre es un mes en que los fondos de EE UU cierran libros y suelen hacerlo con ventas, a veces indiscriminadas, por motivos fiscales. Atención a los poderosos hedge funds.

México, en el punto de mira

Latinoamérica tiene un peso destacado en el Ibex o viceversa. Los analistas miran con lupa los movimientos en estos mercados. La atención se centra ahora en el impacto de la caída del dólar sobre las monedas latinoamericanas. Salvo en el caso de México, el retroceso ha reducido las tensiones en los mercados de divisas del área. El dólar se ha depreciado un 19,4% frente al real brasileño en el año.

La excepción ha sido el peso mexicano, que se ha apreciado un 8,4% en el año y, en concreto, más del 6% desde el verano. Los analistas señalan que el proceso no ha terminado, tras alcanzar los mínimos del año en niveles de 11,30. ¿Por qué se deprecia la moneda mexicana en un contexto de descenso del dólar? La debilidad económica (se espera un crecimiento este año del 1,5% frente al 0,9% de 2002) es una razón. Otra, quizá la más poderosa, la posible rebaja de calificación de Pemex por las agencias de riesgo. La petrolera representa mucho, demasiado, en el PIB mexicano.