Aceite

Los orujeros amenazan con parar y provocar un caos medioambiental

Las industrias extractoras de aceite de orujo de oliva (el aceite que se vende en las grandes superficies como aceite para freír) han decidido que ya es hora de que el sector aceitero al completo y las Administraciones públicas conozcan el alcance de la labor medioambiental que realizan estas empresas, que se encargan de transformar el subproducto altamente contaminante que sale de las almazaras que elaboran aceite de oliva y lo convierten en aceite de orujo.

La mayor parte de las extractoras de la provincia de Jaén van a convocar paros parciales de su actividad en noviembre y diciembre, coincidiendo con los momentos álgidos de la presente campaña aceitera y, por tanto, con la época en que las almazaras producen más residuos contaminantes.

Estos residuos normalmente son comprados por las extractoras de orujo para su repaso y la obtención del aceite de orujo de oliva, de menos calidad organoléptica pero apto para el consumo humano en fritura. La decisión de los paros, defendida por la Asociación Nacional de Extractoras de Orujo (Aneo), aunque como respaldo de la asociación provincial, se fundamenta en que los empresarios del sector se sienten completamente abandonados tanto 'por el Gobierno como por la Junta de Andalucía, por el propio sector aceitero y por parte de la opinión pública de los pueblos', donde se asientan estas industrias, afirma Fernando Muñoz, presidente de Aneo.

Según Muñoz, los orujeros aún están esperando que el Ministerio de Agricultura financie una segunda campaña publicitaria de los aceites de orujo en televisión y de mayor presupuesto que la primera, que se emitió justo tras la crisis desatada por la alerta alimentaria decretada por la ex ministra de Sanidad Celia Villalobos en 2001.

Pero también reivindican de la Junta de Andalucía mayor flexibilidad a la hora de exigir requisitos para acceder a los fondos Feoga, así como de las normas medioambientales a reunir para ejercer la actividad. Las extractoras denuncian que se están produciendo movimientos vecinales en contra de las instalaciones orujeras debido a su presunta toxicidad. El presidente de Aneo añade a esto el hecho de que la Junta de Andalucía lanzó en su momento un plan de modernización del sector extractor de orujo que nunca se ha llevado a cabo y que incluían un programa de apoyo al traslado de las extractoras fuera de los cascos urbanos.

Muñoz asegura que los paros serán consultados y en su caso consensuados con los representantes sindicales.

Los orujeros también demandan del resto del sector aceitero que les deje entrar en la recién creada asociación interprofesional del aceite.

Desde que se produjo la alerta alimentaria, el sector no ha recuperado todo el consumo, que se mantiene al 50% del que había antes de la crisis. Parte del sector defiende, además, desde la alerta, que las Administraciones públicas les paguen por retirar los residuos.

Consecuencias Las cifras hablan

300 almazaras productoras de aceite de oliva de Jaén no podrían desprenderse de sus subproductos contaminantes en caso de paro.

17 extractoras de orujo de la provincia pararán y dejarán de comprar y de reutilizar esos subproductos.

5 millones de toneladas de desechos no encontrarían tratamiento medioambiental adecuado. Antes de la existencia de las extractoras de orujo, los desechos se vertían a ríos como el Guadalquivir.

15.000 empleos dependen del sector orujero, entre directos e indirectos.

50 industrias extractoras de orujo componen este subsector del aceite de oliva en toda España.