Coyuntura

La Unctad descarta que la recuperación mundial sea encabezada por el comercio

El comercio mundial no será capaz de tirar de las principales economías, con lo que se descarta una de las posibilidades de recuperación. Al menos así lo advirtió ayer la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), que publicó su informe anual.

'No podemos esperar que el crecimiento mundial venga liderado por el comercio', reconoció Alfredo Calcagno Maillmann, economista de la Unctad.

Según el informe, los factores que impulsaron el comercio en los noventa y, a su vez, el PIB mundial, ya no se repetirán. Entre ellos destaca la liberalización rápida de las importaciones desde los países en desarrollo, la propagación de las redes internacionales de producción y el auge de las corrientes financieras.

El comercio mundial creció un moderado 2% en 2002, después de una contracción en 2001, y se esperan datos similares para este año. Es por esto por lo que la Unctad sostiene que 'la expansión del comercio y la liberalización comercial dependen de la rápida recuperación de la economía mundial, y no al revés'.

Sin embargo, las expectativas de reactivación no son muy halagüeñas, sobre todo para los países industrializados. Así, de EE UU se cree que la recuperación empieza a parecerse a la 'recuperación sin empleo y con doble recaída' de comienzos de los noventa y que corre el peligro de que 'los desequilibrios y excesos creados por el auge de los noventa den lugar a un periodo de crecimiento inestable y lento, con repuntes y caídas ocasionales'. El mercado laboral, que está en su peor momento en mucho tiempo, y el alto endeudamiento público y privado son factores que determinan esta situación.

En cuanto a Europa, la agencia cree que el crecimiento se ve frenado por el Pacto de Estabilidad y por la reticencia del Banco Central Europeo a luchar contra las tendencias deflacionarias y recomienda 'adoptar medidas monetarias y fiscales expansionistas'.

A Japón también le llueven críticas por confiar su recuperación a la demanda externa y a un yen débil. 'De semejante respuesta', dice la Unctad, 'mal cabe esperar una amplia recuperación a escala mundial'.

De los países en desarrollo, Asia ha reaccionado positivamente, mientras que de América Latina sólo se espera que no repita la contracción que sufrió el año pasado, aunque depende mucho de la evolución de Brasil.

El fracaso de la Organización Mundial del Comercio en Cancún añade, si cabe, más incertidumbre al momento.